La oposición se ve debilitada en Bolivia

El domingo se llevará a cabo el referendo constitucional que promueve el Presidente.

20 Enero 2009

LA PAZ.- Una oposición fragmentada busca convencer a los bolivianos que este domingo, en el referendo, voten por el rechazo de la nueva Constitución de corte estatista e indigenista promovida por el gobierno, mientras que el presidente Evo Morales, impulsor de la iniciativa, espera que esta sea avalada por más de 70% de la población.
Cuatro prefectos (gobernadores) rebeldes, movimientos cívicos y tres partidos de oposición de derecha y centroderecha, sin un líder visible, intensificaron sus campañas proselitistas en todo el país, mientras los medios de difusión se convirtieron en trincheras de debates entre oficialistas y opositores. Los prefectos opositores Rubén Costas (Santa Cruz), Savina Cuéllar (Chuquisaca), Mario Cossío (Tarija) y Ernesto Suárez (Beni), junto a comités cívicos de esas regiones, que forman la más fuerte oposición al gobernante Morales, tienen previsto sendos cierres de campaña en las ciudades opositoras de Trinidad (noreste) y Cobija (norte).
El prefecto de Beni, Ernesto Suárez, afirmó que “nuestro rechazo a la Constitución es por el No al racismo, No a perder nuestra fe y No al odio y al resentimiento”.
Suárez, aliado del partido Podemos del ex presidente liberal Jorge Quiroga, señaló que la nueva Carta Magna agravará la división en Bolivia entre el mundo campesino y el urbano y que desconoce la fe religiosa católica o evangélica que profesa la mayoría del país de 10 millones de habitantes. Los partidos de derecha Podemos y Movimiento Nacionalista Revolucionario y la centroderechista Unidad Nacional (UN), se sumaron a las críticas a la nueva ley fundamental, aunque en el caso de Podemos, éste estaba dividido en dos bloques: el del occidente andino a favor de la Carta Magna y el del este de los llanos en contra. El rico empresario y líder de UN, Samuel Doria Medina, rechazó a la nueva Constitución, con el argumento de que va a afectar la economía del país, por el papel preponderante que se le otorga al Estado, y porque no está hecha para todos los bolivianos, en alusión a los beneficios del que gozarán los indígenas, fieles aliados de Morales. Mientras los opositores emprenden aparecen desperdigados, el oficialismo se encuentra en plena campaña: el Ejecutivo, el gobernante Movimiento Al Socialismo (MAS) y sindicatos campesinos afines difunden los beneficios de la nueva Carta Magna, conducidos por el presidente Morales. (AFP)

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