Una pelea por perros terminó trágicamente

El dueño de uno de los animales mató de un tiro al propietario del otro, luego de una batalla campal entre dos familias vecinas. Los vecinos dijeron que ya se habían producido enfrentamientos. Se atacaron con palas y piedras. Dos detenidos.

PRESO. Gustavo Quarre se entregó en la sede del Comando Radioeléctrico. LA GACETA/ OSVALDO RIPOLL
PRESO. Gustavo Quarre se entregó en la sede del Comando Radioeléctrico. LA GACETA/ OSVALDO RIPOLL
16 Enero 2009

El calor era agobiante, pero ninguno de los vecinos del barrio 25 de Mayo reparaba en ello. Los había ganado la estupefacción por lo que acababa de suceder, y les costaba creer que una simple pelea entre dos perros haya desencadenado una tragedia.
Un hilo de sangre marcaba el camino que había recorrido Ariel Emilio Salazar, de 21 años, desde el costado de la vía de calle Maipú al 1.600 hasta el móvil policial que lo trasladó al hospital Centro de Salud, donde murió. El muchacho fue asesinado de un balazo en el pecho por Gustavo Enrique Quarre -pareja de su vecina, Ana Carolina Garzón-, con quien había mantenido una violenta reyerta a causa de la pelea entre los animales.
A las 14.30, Garzón salió a la vereda de su casa para intentar separar a su perro, que mordía salvajemente al can de Salazar. La mujer, de 30 años, que está embarazada de cuatro meses, a los gritos les pidió a sus familiares que intervinieran.
Salazar, que observaba lo que sucedía desde su vivienda, salió a mediar en el conflicto. El joven, según los testigos, tomó una pala y se dirigió hacia el costado de la vía. Allí comenzó a discutir con la mujer, mientras intentaban desesperadamente separar a los perros.

En ayuda
El muchacho, según la versión que maneja la Policía, comenzó luego a golpear a su vecina. “Ariel fue directamente a pegarle. Le dio un palazo en la cabeza y decía que por su culpa los perros se habían atacado otra vez”, explicó Juan Carlos, un vecino que presenció la pelea.
Los familiares de Garzón, al ver lo que estaba sucediendo, salieron a socorrer a la mujer. Los hermanos de Salazar también se involucraron en la pelea y, armados con palas y machetes, intentaron agredir a la otra familia. En medio de la descomunal batahola, uno de los hermanos de Salazar fue atacado por el perro de la mujer. El adolescente de 14 años sufrió una dentellada en el brazo izquierdo. “Los Salazar enloquecieron. Querían matar al perro y a la mujer. Estaban como locos”, confesó otra vecina, que pidió que su identidad no se revelara. Garzón logró apartarse de la pelea y llamó desde su celular a su concubino, un albañil de 28 años que vive en Villa Amalia. La muchacha le contó brevemente lo que estaba pasando y le pidió que fuera hasta su domicilio, para ayudarla. Quarre llegó a los pocos minutos a bordo de su automóvil, un Peugeot 405 azul, junto con su hermano Carlos, un militar de 32 años que vive en la localidad de Zárate, provincia de Buenos Aires, y que se encontraba de paseo en Tucumán.
Los vecinos dijeron que Quarre descendió del vehículo e intentó dialogar con los hombres. Pero los Salazar lo abordaron y comenzaron a agredirlo. En ese momento, el albañil sacó de entre sus ropas una pistola, retrocedió varios pasos y disparó hacia la quienes lo atacaban. La bala rozó el brazo izquierdo de Ariel Salazar y le atravesó el pecho. “Cayó de rodillas en el piso. Nadie entendía lo que estaba pasando. El tipo sacó el arma y disparó a quemarropa”, relató Juana, otra vecina.
Luego de hacer el disparo, el albañil salió corriendo y, junto con su hermano, se fugó en el auto. Un vecino, aterrorizado, alertó a los policías de la seccional 5 a, ubicada a tres cuadras.
Salazar fue trasladado al hospital Centro de Salud, donde murió mientras era asistido. Personal de la División Homicidios y Delitos Complejos, al mando de los comisarios Miguel Gómez y Hugo Cabeza, interrogaron a los vecinos y familiares de la víctima.
“Vengo a entregarme. Yo soy el asesino de Salazar”, dijo, pausadamente y en calma, Gustavo Quarre a los policías del Comando Radioeléctrico. El hombre se presentó en la sede policial, ubicada en 12 de Octubre 700, a las 15, y entregó la pistola 9 milímetros, (que tiene la numeración limada) y el automóvil que utilizaron para escapar. Quarre aseguró que disparó para defender a su concubina, que había sido agredida por sus vecinos. Garzón fue asistida en el hospital Avellaneda y luego quedó aprehendida.
El fiscal de Feria Carlos Sale tomará hoy declaración a Garzón y a los hermanos Quarre.
Anoche la Policía tuvo que intervenir nuevamente, ya que la casa de los Garzón fue incendiada y desvalijada y, además, mataron a su perro. La tensión reinaba en la zona.

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