Se unen para luchar contra el delito

Dicen que la Policía sólo toma nota de los hechos, pero que no los previene ni los combate. También critican a la Justicia. La Federación Empresaria se sumó a la cruzada.

CONTROLES INSUFICIENTES. Los empresarios sostienen que la Policía no previene adecuadamente.
CONTROLES INSUFICIENTES. Los empresarios sostienen que la Policía no previene adecuadamente.
04 Febrero 2003
El plan de acción está en marcha. La escalada de inseguridad que se vive en la provincia es insoportable y por eso, a raíz del llamado que realizó el empresario Vicente Lucci, distintas organizaciones se sumarían a un grupo de trabajo en el que intentarán consensuar ideas que serán presentadas al Gobierno.
En las reuniones estarán representadas la Sociedad Rural, la Federación Económica de Tucumán, la Asociación Tucumana de Citrus, la Fundación del Tucumán, la Unión Industrial y agrupaciones de productores de la provincia. "Yo ya no creo en eso de que porque no hay presupuesto no se pueden hacer cosas. ¿A qué tucumano no le metieron, por lo menos, la mano en el bolsillo? Así ya no se puede vivir", aseguró ayer Lucci.
Las pérdidas millonarias de la economía tucumana a raíz de los delitos provoca estupor entre los afectados.
El empresario afirmó que su propuesta apunta a que los ciudadanos reclamen. "La directora de la escuela a la que desvalijan tiene que ir al Gobierno y exigir que le pongan un sereno. No podemos quedarnos callados más. Los encargados de darnos seguridad no están haciendo nada", afirmó.
Lucci aseguró que pretenden también tener reuniones con miembros de la Corte. "Es que muchas veces, como me pasó a mí, sabemos dónde están los ladrones pero los jueces no le dan a la Policía las órdenes de allanamiento y detención necesarias", explicó. "Hay que tener disciplina en todo esto. Se deben tomar medidas urgentes, hacerlas cumplir y después hacer un seguimiento constante", dijo.

Manos a la obra
El empresario cree que es hora de hacer algo concreto. "Tengo 76 años y nunca creí que a esta edad iba tener que ponerme al frente de esto, pero alguien lo tiene que hacer. Si no nos dan soluciones, vamos a tener que comprar policías y ponerlos al servicio de una causa. O de lo contrario, habrá que armarse. Esperamos no tener que llegar a ese extremo", indicó.

A merced de los rateros
Eduardo El Eter, presidente de la Federación Económica, coincidió en todo con Lucci. "Obviamente que esto nos preocupa a todos. Queremos buscar una solución profunda. No podemos estar ajenos a esto", explicó. Su idea es que, luego de tener reuniones con los afectados, se pedirá una audiencia con representantes del Gobierno, a quienes se les pedirán respuestas.
Por su parte, el empresario Arquímides Carrizo opinó que miles de ciudadanos que habitan en la provincia viven a merced de rateros, bandas de ladrones y mafias organizadas. "En mi caso personal, en el último año he visto crecer un 300% el número de robos de camiones que llevan mercadería, pero además he sufrido ataques personales y a mi familia", dijo.
"El sistema de seguridad que brinda el Gobierno provincial sólo sirve para tomar nota de las denuncias, y muchos ya ni siquiera las hacen, porque es en vano. Entiendo que hay pocos policías y que tienen pocos recursos, pero no se advierten cambios para usar en forma eficiente los que se disponen", opinó.

ANALISIS
Quiebre institucional
*Por Juan Manuel Montero
La producción es la base de cualquier sociedad. En Tucumán, una provincia básicamente agrícola-ganadera, el delito puso en jaque a la economía regional. Nunca hubo respuestas del Estado, representado por sus tres poderes. No se puede pretender mirar sólo al Poder Ejecutivo, cuando son innumerables los ejemplos de delincuentes, reincidentes que quedaron en libertad por orden judicial. Una vez más, ante un hecho puntual y alarmante, las autoridades no dieron respuestas.
Los empresarios ahora dijeron basta, y están decididos a combatir el problema con o sin el Gobierno, según advirtió Vicente Lucci. Eso representaría un quiebre institucional. Viviríamos en una jungla de cemento, donde siempre ganará el mejor preparado. Y en este ámbito, los delincuentes son los que mejor saben moverse. El Estado, de una vez por todas, debe encarar un proyecto serio y ponerlo en práctica, antes de que sea tarde.

Las pérdidas se miden en millones
*Un vendedor de insumos agrícolas importados apuntó contra los cómplices de los delincuentes
Las pérdidas de los empresarios a manos del delito son millonarias. En el caso del abigeato, los delincuentes han llevado a la bancarrota a familias enteras, pero no solamente a quienes poseen grandes extensiones de campo, sino a aquellos que tienen cuatro o cinco vacas y que dependen de ellas para la subsistencia.
En el caso del robo de químicos, las víctimas deben enfrentar serias consecuencias económicas. Roberto Madrid, distribuidor de agroquímicos, indicó que los costos de los productos son altísimos. "Sólo como ejemplo se puede nombrar el glifosato o los cicloruros de cobre, que cuestan aproximadamente 3 dólares el kilo o el litro, sin contar el IVA. En general se hacen cuatro aplicaciones al año, y no se compran menos de 10.000 litros o kilos", dijo. O sea que si roban una de estas cargas, se estarían perdiendo 30.000 dólares, o sea $ 99.000. Otro producto, la abamectina, cuesta 75 dólares y se utiliza dos veces al año. Se adquieren entre 100 y 200 litros por año. En el caso de los fertilizantes, cuestan entre 250 y 300 dólares la tonelada.
Madrid además puso el acento en un punto clave. "Si alguien roba, alguien compra. Hay que tener mucho cuidado con esto. Yo, que vendo los productos, también pierdo con los robos, ya que los delincuentes después los revenden a precios irrisorios. A veces es un círculo vicioso", dijo.
Madrid al mismo tiempo explicó que hay que discriminar dos tipos de robo. "Por un lado están las bandas organizadas, que llegan en un camión y saquean un galpón entero. Pero no hay que olvidarse de los robos hormiga que protagonizan los empleados infieles. Las escalas son distintas, pero el resultado es el mismo", afirmó. Dijo que es muy importante que las reuniones para buscar soluciones se realicen. "Todos nos vamos a beneficiar. Era hora de que alguien haga algo", aseguró.

En Buenos Aires crece la autodefensa
*La gente de campo elaboró una serie de consejos para combatir los ataques a sus bienes
Los robos que sufren los empresarios ganaderos y agropecuarios no se circunscriben únicamente a Tucumán. Justamente, el sábado pasado en el suplemento El Campo, del diario "La Nación", se analiza el problema. Cuatro representantes del sector indicaron que la situación es desesperante. Pedro Apaolaza, Hugo Luis Biolcati, Carlos Macchi y Mariano Labriola coincidieron en que las medidas de precaución son de escasa eficacia. "Es casi un problema cultural el no garantizar la seguridad de las personas en ninguno de los órdenes, y el rural es uno de ellos", afirmaron.
Los productores también opinaron sobre uno de las puntos que están en el tapete en Tucumán: armarse para enfrentar a los delincuentes. "Todo el mundo está temblando, a la expectativa de que alguien venga a robar. Pero vamos a terminar matándonos entre todos", advirtieron. Contaron también que en países con gran tradición ganadera existe lo que se llama "patrulla de linchamiento". "Por suerte no hemos vivido eso, pero estamos muy cerca porque nos están dejando inertes en ámbitos donde la única posibilidad de defender a nuestra familias y nuestros bienes es haciendo justicia por nuestra propias manos", dijeron.
Los productores, además, dieron algunas recomendaciones, que podrían servir como base para las reuniones que comenzarán a desarrollarse en Tucumán.
* La creación de mesas de trabajo en cada localidad permite organizar una estrategia de seguridad con los actores responsables del área, a partir del conocimiento de los productores acerca de los sospechosos y de sus formas de delinquir en los campos.
* Organización de operativos sorpresa, coordinados por los funcionarios de seguridad y de la actividad propiamente dicha.
* Armado de un mapa delictivo.
* Capacitación a inspectores municipales de bromatología, fiscales y jueces para que puedan actuar junto con los afectados y con las fuerzas de seguridad.

García Mena indicó que armarse no es la solución
Rechazo oficial a la propuesta de desobediencia fiscal
El secretario de Gobierno, Jorge García Mena, indicó ayer a la prensa que el Estado no bajó sus brazos en la lucha contra el abigeato. No obstante, reconoció que existen carencias en infraestructura para combatir ese y otro tipo de delitos, las que serían subsanadas en el futuro con un aporte de recursos que efectuará la Nación. García Mena señaló que no comparte la idea de que la sociedad se arme contra los delincuentes. Y agregó que, en momentos de crisis como los actuales, no es una solución que se proponga la desobediencia fiscal. "Un buen ciudadano cree en las instituciones, más allá de la ideología que tenga", puntualizó el secretario de Gobierno de la Provincia.

Reaparecieron los temidos "piratas del asfalto"
Se llevaron 28 toneladas de azúcar, y devolvieron el camión
Los productores e industriales deben enfrentar, además, los desmanes que producen los piratas del asfalto, organizaciones delictivas que causan enormes daños a distintos sectores. El domingo a la noche, una banda dedicada a este tipo de delito se alzó con un botín de $ 24.000 al robar 28 toneladas de azúcar envasada en paquetes de un kilo. El camionero Enrique Saravia fue interceptado en Vipos, sobre la ruta 9, por delincuentes que se movilizaban en un auto vestidos como policías. Los ladrones lo dejaron en un descampado, al cuidado de uno de ellos, y tres horas después le devolvieron el camión, pero vacío. Durante enero hubo varios ataques más de piratas del asfalto.

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