La mayoría de los pacientes de al Costanera que consumen "paco" abandonan el tratamiento poco tiempo después de haberlo iniciado. El motivo es que la droga es muy adictiva y el entorno en el que viven los jóvenes no les permite alejarse de la sustancia, explicó el doctor Gustavo Marangoni, experto en adicciones.
El especialista, que dirige el Centro de Atención Interdisciplinaria (CAIS), comentó que comenzaron a ver casos aislados de consumo del desecho de cocaína hace tres años. Pero fue hace algunos meses cuando registraron en la institución la mayor cantidad de pacientes que abusaban de esta droga.
"El consumo de ?paco? se incrementó de manera alarmante porque se trata de una droga que pega muy fuerte. En las villas se usan dos sustancias baratas: el pegamento y el ?paco?. El efecto de la primera es similar al de la embriaguez, mientras que el de la segunda es más potente", resaltó.
Las consecuencias del desecho de la cocaína en el cuerpo son gravísimas, explicó Marangoni. "La sustancia reduce el apetito, por lo que causa un efecto de anorexia en el paciente; los músculos comienzan a comerse y disminuye la masa corporal", explicó.
Añadió que el sistema respiratorio de los adictos también se ve muy perjudicado. "Cuando les sacamos radiografías, vemos que los pulmones están tan dañados como los de un fumador de 70 años", comparó.
Otro análisis importante que realizan a los pacientes que usan "paco" es el llamado "Spect cerebral". "En este estudio advertimos que tienen prácticamente un daño total en la zona del lóbulo frontal, el más importante del cerebro. También registran serias lesiones en la zona cerebral donde se encuentra el control de las emociones. Es por eso que no pueden medir sus reacciones y responden a la ley del todo o nada", describió.
"La capacidad de recuperación de estos pacientes es muy escasa. En primer lugar porque no hay demanda: los adictos al ?paco? no están llegando a los centros especializados. Asimismo, hay un alto nivel de abandono de tratamientos", concluyó el experto.









