Afirman que el delito puso en jaque a la economía regional

Exigen al gobierno soluciones urgentes. Los empresarios quieren hacer un frente común para frenar la ola de asaltos. Las pérdidas son millonarias. Roban ganado, químicos y hasta maquinarias.

EN LA MIRA. El ganado es uno de los botines más preciados por los delincuentes en Tucumán.
EN LA MIRA. El ganado es uno de los botines más preciados por los delincuentes en Tucumán.
03 Febrero 2003
La situación no da para más. En una solicitada publicada ayer en LA GACETA, el empresario Vicente Lucci advierte sobre el delicado estado que atraviesan las actividades agrícola-ganaderas en Tucumán, a raíz de la "peor escalada de violencia e inseguridad que se haya visto en los últimos tiempos". El presidente de la Sociedad Rural de Tucumán, Roberto Martínez Zavalía, afirmó que, en caso de que las cosas no mejoren sustancialmente, están dispuestos a llamar a una rebelión fiscal, atendiendo a que el Estado no da respuestas en los puntos en que más se lo necesita: seguridad, educación, salud y justicia.
"Es evidente que los gobernantes están más interesados en su presente político que en la gente. No les importa brindar respuestas. Y por eso debemos correrlos con los votos, y tener una participación directa en la resolución de los problemas. Ya no podemos quedarnos de brazos cruzados, tenemos que exigir que se nos respete", afirmó.
En el Gobierno no se quedaron callados. El secretario de Gobierno, Jorge García Mena, advirtió que intentará reunirse con Lucci para poder analizar la problemática y así alcanzar soluciones. "Sabemos que el delito afecta las actividades del agro y la ganadería, y por ende a la industria tucumana", admitió. "Nuestra idea es hacer un mapeo de la zonas más afectadas por el delito, y de esa forma poder ejercer un mayor contralor, como ya hicimos con la Sociedad Rural", dijo el funcionario. Sin embargo, Martínez Zavalía afirmó que, de esas reuniones, nunca surgió algo que permita controlar el incremento delictivo. "Si no hay un proyecto serio, que supere las coyunturas, esto no tiene sentido. Si nosotros pagamos nuestros impuestos, no podemos dejar que todos estos ataques queden impunes. Por el valor de nuestro voto, tenemos que ordenarles a quienes gobiernan que den soluciones", dijo.En una provincia cuya economía se mueve en torno de la producción agrícola-ganadera, el problema es mayúsculo.
"Cada día hay más ganaderos desalentados o quebrados que están dejando de producir. Hay gente que subsiste gracias a la ganadería. Que tienen cinco o seis vacas, pero se las roban. No hay que dudarlo, esta ola delictiva está destruyendo la economía regional", afirmó Martínez Zavalía. En ese sentido, aseguró, las pérdidas mensuales son millonarias. "Los camiones tienen que ir con custodia porque los asaltan en las rutas; los delincuentes entran a los campos, saquean y golpean a los ganaderos ya los destrozaron. La industria, así, va a entrar en colapso en cualquier momento", advirtió.

Legislación permisiva
"Contamos con una fuerza policíaca destruida moral y estructuralmente y una legislación permisiva que premia al delincuente castigando a la víctima", afirma Lucci en la solicitada.
Martínez Zavalía coincidió con Lucci en que la impunidad es una de las fuerzas motivantes del flagelo delictivo. "En la Justicia de Tucumán, muchos jueces se hacen los distraídos. Se ve una anarquía total. Aquí nadie es castigado. Desde el que pasa el semáforo en rojo hasta el que roba, todos siguen en lo suyo sin problemas. Nadie hace nada al respecto", se quejó. Tampoco, analizaron ambos, se puede confiar en la seguridad privada ni, muchos menos, armarse para enfrentar a los delincuentes. "Son paliativos que nos llevarán a una anarquía mayor. Es hora de que los funcionarios de turno trabajen en serio. Estamos cansados de los discursos. Que hagan lo que tienen que hacer, o que se vayan", afirmó Martínez Zavalía.


LOS OBJETIVOS

LOS CAMIONES.- En los últimos meses, según índices oficiales, los asaltos a camiones que llevaban mercadería, sobre todo azúcar, se triplicaron. Las cargas son luego revendidas a precios más bajos.
LOS QUIMICOS.- Bandas organizadas saquean depósitos y se manejan con camiones o camionetas. En estos vehículos se llevan productos cuyos costos se encarecieron muchísimo en los últimos tiempos a raíz de su elevado precio en dólares.
EL GANADO.- Decenas de productores debieron dejar la actividad a raíz del abigeato. Zonas como Leales, Burruyacu o Trancas son las preferidas de los delincuentes.
A PARTICULARES.- A todo esto hay que sumarle los asaltos que sufren los empresarios en sus casas o en sus trabajos.

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