En dos meses, el robo de carteles en las rutas se incrementó en un 40%

Delincuentes organizados.Los ladrones revenden las valiosas chapas de acero que, en algunos casos, alcanzan los $ 400 por metro cuadrado. También desaparecen equipos con luces intermitentes.

DESCABEZADO. La ausencia de carteles en las rutas puede provocar accidentes. La 301 es la más afectada.
DESCABEZADO. La ausencia de carteles en las rutas puede provocar accidentes. La 301 es la más afectada.
02 Febrero 2003
El robo sistemático de carteles en las rutas provinciales creció un 40% en los últimos dos meses. Y no es una exageración. De cada diez señales, los ladrones se llevan cuatro. Esto ocasiona grandes pérdidas y peligros de accidentes, sobre todo en esta época del año, cuando se hace imprescindible la señalización por el gran tránsito de turistas. "Los robos ya son alarmantes", manifestó Sergio Marengo, jefe de la división Señalización de Vialidad de la provincia. El último desmantelamiento fue hace pocos días, cuando se colocaron 30 carteles en la ruta 301, que comunica El Manantial con Famaillá. "Al día siguiente desaparecieron 16", contó.
Otras rutas provinciales afectadas por los robos son la 306 (en Cruz Alta y Leales); la 307 (que conduce a los Valles) y la 344, que cruza con la 307. "En estas zonas hay que señalizar mensualmente", dijo Marengo.

Reposición millonaria
En las rutas nacionales la realidad no es distinta. El ingeniero Jorge Correa, de Vialidad Nacional, comentó que se invierten miles de pesos periódicamente en reponer la cantidad de carteles robados. Además, señaló que están preocupados porque el robo constituye un riesgo latente para la seguridad de los miles de usuarios de las rutas nacionales, especialmente en las intersecciones de los caminos. Según se presume, el fenómeno está motivado por el reciclaje y la reventa de las valiosas chapas de acero o de aluminio con que se construyen los carteles señalizadores que indican distancias entre ciudades, guían direcciones hacia distintas localidades e ingresos a diferentes pueblos a lo largo del país. El ingeniero comentó que, desde hace cinco meses, en la peligrosa ruta 38, desde Famaillá hasta el acceso a San Miguel de Tucumán (30 kilómetros), el robo de carteles es sistemático.
Los ladrones también se llevaron equipos de señalización intermitentes, que son luces que se prenden y apagan en sectores de las rutas que son de alto riesgo.
Según contó Correa, se trata de delincuentes organizados que utilizan costosas herramientas, como por ejemplo motosierras, para llevarse las señalizaciones. "Aunque en muchos casos arrancan los carteles con poste incluido", destacó. En otras oportunidades, chocan con autos hasta romper los postes y se los llevan. Según investigadores, mucha gente de la zona rural roba los carteles, aunque no se descarta la existencia de la venta en red para reducir el material y ubicarlo en el mercado. Sin embargo, también están los robos curiosos, como aquellos que hacen una mesa con lo sustraído.
Consultado sobre el valor del material que se utiliza, Correa respondió que el metro cuadrado de la chapa de aluminio tiene un costo aproximado de $ 400. A ello se debe sumar el papel reflectivo, el palo de quebracho y la mano de obra. Los carteles de Vialidad provincial son de chapa y tienen un costo de $ 200.Para dar una idea de los costos, Correa explicitó que los carteles indicativos pueden tener un tamaño desde 0,80 hasta 2 metros cuadrados. Teniendo en cuenta que se colocan más o menos dos metros cuadrados por kilómetro, las pérdidas alcanzan $ 800 por kilómetro de señalizaciones robadas.

La renovación
Correa explicó que la renovación de carteles es constante. "La señalización es muy importante, más aún en esta época que hay muchos viajantes que necesitan información para no perderse, para saber dónde están los riesgos y a qué velocidades conducir para no ser multado", indicó.
Desde Vialidad provincial están pensando en reemplazar los carteles, pintando las señalizaciones sobre el asfalto. "Aunque hay zonas peligrosas en las que se deberán colocar también carteles verticales", explicó Marengo. El experto dijo que recién en los últimos robos se realizaron denuncias policiales.
"Cuando colocamos nuevos carteles, llevamos escribanos públicos y sacamos fotos, porque después cuando hay accidentes responsabilizan al Estado por falta de señalización", comentó. "No podemos estar reponiendo mensualmente los carteles. Cuesta mucho dinero", añadió.
El daño y el robo de señalizaciones en las rutas está penado por la Ley y es considerado un delito federal. Correa señaló que la Policía debería custodiar más los caminos para evitar los saqueos de carteles.

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