BUENOS AIRES.- La Iglesia expresó ayer su total rechazo a la probable acordada de la Corte Suprema que resolvería, en un caso puntual, que la tenencia de drogas para consumo personal no debe ser sancionada penalmente.
"La Iglesia se opone a todo lo que atente contra la vida humana, nuestro rechazo es total", dijo el titular de la Comisión Nacional de Justicia y Paz, el laico Eduardo Serantes, ante el eventual fallo del máximo tribunal que determinaría que tener drogas en "pequeñas cantidades" no es un delito. El referente del organismo asesorado por el obispo Jorge Casaretto, presidente de Comisión Episcopal de Pastoral Social, advirtió que no es una novedad que el flagelo de la drogadicción mata, sea cual sea el grado de consumo de una persona. Serantes, haciéndose eco del reclamo de los obispos, exhortó a convertir la lucha contra el narco-negocio en política de Estado y criticó que en lugar de tolerar las drogas, se ponga mayor énfasis en el tratamiento de los consumidores y en la captura de traficantes y productores".
Asimismo, reiteró que la Iglesia seguirá trabajando en su campaña de prevención de las adicciones, porque considera que la clave está en las familias y en las escuelas. Serantes recordó que diversas organizaciones que integran el Foro "De Habitantes a Ciudadanos" llevaron al Congreso un anteproyecto de ley sobre prevención sobre adicciones, mientras que la Acción Católica Argentina trabaja desde setiembre en una campaña nacional en igual sentido. En noviembre de 2007, la Conferencia Episcopal Argentina presidida por el cardenal Jorge Bergoglio advirtió que "el narco-negocio se instaló en nuestro país, prospera exitosamente, destruye familias y mata. Nuestro territorio ha dejado de ser sólo un país de paso". (DyN)