31 Enero 2003 Seguir en 
La incertidumbre sigue en Aguilares. Desde el domingo 12 de este mes todo el pueblo quiere saber quién mató al pequeño José María Avila, de 4 años, a quien habían secuestrado el jueves 9, a metros de su casa.
Pero la Justicia se enfrenta ahora con un nuevo problema. Si bien hasta el momento a los cuatro detenidos les habría dado positivo el resultado una serie de pericias realizadas por la Policía, los estudios de ADN demorarán más de lo previsto. Es que lamentablemente sólo pudo pedirse esa pericia para dos de los acusados, según trascendió, ya que no hay dinero disponible para hacerla con los cuatro sospechosos.
La fiscal Eva Frías de Ruiz se enfrentó entonces con un dilema de difícil resolución. Para decidir a quién se le haría el ADN debió recurrir a las pruebas que tiene a mano, y hacer una presunción acerca de cuál de los acusados está más comprometido. Luego de eso, ordenó que se enviara el material para peritar.
José María fue violado y asesinado a golpes. La investigación apunta a que el menor fue atacado durante una presunta fiesta negra, realizada en un domicilio ubicado a metros del suyo. Mientras se esperan los resultados de los análisis, la fiscal escuchó el relato que hicieron varios vecinos, quienes pudieron aportar algunas pruebas como para esclarecer el caso. Pero los sospechosos -algunos de los cuales tienen antecedentes penales- se negaron a hablar. El problema es que uno de ellos dio detalles de lo que había sucedido a otros detenidos que estaban en su celda. Estos hombres declararon, por lo que la situación de al menos ese acusado es bastante complicada.
Pero la Justicia se enfrenta ahora con un nuevo problema. Si bien hasta el momento a los cuatro detenidos les habría dado positivo el resultado una serie de pericias realizadas por la Policía, los estudios de ADN demorarán más de lo previsto. Es que lamentablemente sólo pudo pedirse esa pericia para dos de los acusados, según trascendió, ya que no hay dinero disponible para hacerla con los cuatro sospechosos.
La fiscal Eva Frías de Ruiz se enfrentó entonces con un dilema de difícil resolución. Para decidir a quién se le haría el ADN debió recurrir a las pruebas que tiene a mano, y hacer una presunción acerca de cuál de los acusados está más comprometido. Luego de eso, ordenó que se enviara el material para peritar.
José María fue violado y asesinado a golpes. La investigación apunta a que el menor fue atacado durante una presunta fiesta negra, realizada en un domicilio ubicado a metros del suyo. Mientras se esperan los resultados de los análisis, la fiscal escuchó el relato que hicieron varios vecinos, quienes pudieron aportar algunas pruebas como para esclarecer el caso. Pero los sospechosos -algunos de los cuales tienen antecedentes penales- se negaron a hablar. El problema es que uno de ellos dio detalles de lo que había sucedido a otros detenidos que estaban en su celda. Estos hombres declararon, por lo que la situación de al menos ese acusado es bastante complicada.







