29 Enero 2003 Seguir en 
Un grupo de delincuentes desvalijó, ayer a la madrugada, la escuela 49 Juan B. Terán, donde fue abanderado el cartonero Manuel Cruz, cuya historia conmovió a todo el país.
Los delincuentes entraron al local escolar de Martín Berho al 400, en Villa 9 de Julio, y se dirigieron directamente al aula donde se guardaban las cosas de más valor. La dependencia estaba reforzada con rejas y buenas cerraduras, pero los ladrones usaron un hacha para destrozarla. De allí se llevaron un televisor, tres ventiladores, un calefón (que la escuela recibió recientemente en donación) para el jardín de infantes, libros, enciclopedias, material de librería y otros elementos esenciales para la educación de los niños que asisten allí, que en su mayoría son de familias muy humildes.
Entre los objetos robados figuran los costosos equipos de laboratorio que aún no habían sido estrenados. Varios de los artículos robados habían sido donados luego de que LA GACETA publicitó el caso de Manuel, que ayudaba a su madre juntando cartones para subsistir y que, a pesar de ello, era el mejor alumno de la escuela.
No es la primera vez
María Ester Jaime de Gianfelice, directora de la escuela, comentó que este es el sexto robo importante en los últimos ocho años. "Este me hizo acordar al del 1 de enero de 1996, cuando destrozaron a hachazos la dirección y otras aulas y se llevaron de todo", comentó la docente.
Luego de ese robo, Jaime de Gianfelice inició el trámite 11658/230 en el Ministerio de Educación, solicitando un casero o sereno para el local. No obtuvo respuestas, y en 1999 hizo una presentación en el Ministerio de Gobierno (expediente 476/200), pidiendo que se instale en una vivienda ubicada dentro de la escuela una delegación de la seccional 10ª. No le respondieron. La directora agregó que el año pasado le ofrecieron la presencia de Vigías Ciudadanos, pero que tampoco se efectivizó la propuesta. Hasta ayer a la tarde, la Policía no había acudido a la escuela y no se había tomado ninguna medida investigativa para tratar de hallar a los delincuentes.
Jaime de Gianfelice cree que los maleantes entraron al establecimiento por una puerta trasera, donde habrían dejado un vehículo.
Los ladrones, que tienen que haber sido al menos tres, encendieron pequeñas fogatas en el aula para poder ver, ya que estaba cortada la luz.
Los delincuentes entraron al local escolar de Martín Berho al 400, en Villa 9 de Julio, y se dirigieron directamente al aula donde se guardaban las cosas de más valor. La dependencia estaba reforzada con rejas y buenas cerraduras, pero los ladrones usaron un hacha para destrozarla. De allí se llevaron un televisor, tres ventiladores, un calefón (que la escuela recibió recientemente en donación) para el jardín de infantes, libros, enciclopedias, material de librería y otros elementos esenciales para la educación de los niños que asisten allí, que en su mayoría son de familias muy humildes.
Entre los objetos robados figuran los costosos equipos de laboratorio que aún no habían sido estrenados. Varios de los artículos robados habían sido donados luego de que LA GACETA publicitó el caso de Manuel, que ayudaba a su madre juntando cartones para subsistir y que, a pesar de ello, era el mejor alumno de la escuela.
No es la primera vez
María Ester Jaime de Gianfelice, directora de la escuela, comentó que este es el sexto robo importante en los últimos ocho años. "Este me hizo acordar al del 1 de enero de 1996, cuando destrozaron a hachazos la dirección y otras aulas y se llevaron de todo", comentó la docente.
Luego de ese robo, Jaime de Gianfelice inició el trámite 11658/230 en el Ministerio de Educación, solicitando un casero o sereno para el local. No obtuvo respuestas, y en 1999 hizo una presentación en el Ministerio de Gobierno (expediente 476/200), pidiendo que se instale en una vivienda ubicada dentro de la escuela una delegación de la seccional 10ª. No le respondieron. La directora agregó que el año pasado le ofrecieron la presencia de Vigías Ciudadanos, pero que tampoco se efectivizó la propuesta. Hasta ayer a la tarde, la Policía no había acudido a la escuela y no se había tomado ninguna medida investigativa para tratar de hallar a los delincuentes.
Jaime de Gianfelice cree que los maleantes entraron al establecimiento por una puerta trasera, donde habrían dejado un vehículo.
Los ladrones, que tienen que haber sido al menos tres, encendieron pequeñas fogatas en el aula para poder ver, ya que estaba cortada la luz.







