28 Enero 2003 Seguir en 
BUENOS AIRES.- A tres meses del crimen, el nombre del que mató a María Marta García Belsunce sigue siendo un misterio y el caso ha entrado ahora en una telaraña procesal. Habrá que definir si el principal investigador, el fiscal Diego Molina Pico, debe alejarse de la causa.
Recién ahora, el abogado Marcelo Nardi -que representa al viudo de la víctima- pidió el apartamiento del fiscal por entender que fue parte interesada en el proceso, ya que estuvo en el velatorio de María Marta, donde se borraron evidencias cruciales para el esclarecimiento del crimen.
El reclamo del abogado llegó luego de que el fiscal reunió sospechas para acusar a familiares y amigos por encubrimiento agravado del homicidio, junto con la masajista y el primer médico que llegó a la casa. En esa ocasión, la familia sostuvo que María Marta había muerto como consecuencia de una caída en el baño.
Nueva espera
Ahora, las partes esperan que el juez de Garantías Oscar Díaz -a cargo momentáneamente del proceso- fije para esta semana una audiencia entre Nardi y Molina Pico, para que ambas partes expongan sus argumentos.
Recién entonces el agente fiscal rechazaría el planteo de la defensa. Después de escuchar cada uno de los argumentos el juez Díaz tendrá 48 horas para resolver si Molina Pico debe despedirse del expediente.
Es por eso que la causa pareció detenerse nuevamente, a la espera de esta respuesta. Por eso aún no se dispusieron ni los careos entre los principales protagonistas ni se concretó la indagatoria a Beatriz Michelini, la masajista de María Marta, y la única de los nueve imputados por encubrimiento agravado que se negó a declarar cuando fue convocada por el fiscal.
Mientras tanto, la Policía Judicial sigue trabajando para determinar el ADN de las manchas de sangre que se encontraron en la escena del crimen, y busca identificar las misteriosas huellas de tres dedos y de una palma que, ensangrentadas, quedaron selladas en una pared de la casa.Mientras tanto, el responsable del homicidio que intriga a la sociedad argentina parece tener, por ahora, garantizada su impunidad. (DyN)
Recién ahora, el abogado Marcelo Nardi -que representa al viudo de la víctima- pidió el apartamiento del fiscal por entender que fue parte interesada en el proceso, ya que estuvo en el velatorio de María Marta, donde se borraron evidencias cruciales para el esclarecimiento del crimen.
El reclamo del abogado llegó luego de que el fiscal reunió sospechas para acusar a familiares y amigos por encubrimiento agravado del homicidio, junto con la masajista y el primer médico que llegó a la casa. En esa ocasión, la familia sostuvo que María Marta había muerto como consecuencia de una caída en el baño.
Nueva espera
Ahora, las partes esperan que el juez de Garantías Oscar Díaz -a cargo momentáneamente del proceso- fije para esta semana una audiencia entre Nardi y Molina Pico, para que ambas partes expongan sus argumentos.
Recién entonces el agente fiscal rechazaría el planteo de la defensa. Después de escuchar cada uno de los argumentos el juez Díaz tendrá 48 horas para resolver si Molina Pico debe despedirse del expediente.
Es por eso que la causa pareció detenerse nuevamente, a la espera de esta respuesta. Por eso aún no se dispusieron ni los careos entre los principales protagonistas ni se concretó la indagatoria a Beatriz Michelini, la masajista de María Marta, y la única de los nueve imputados por encubrimiento agravado que se negó a declarar cuando fue convocada por el fiscal.
Mientras tanto, la Policía Judicial sigue trabajando para determinar el ADN de las manchas de sangre que se encontraron en la escena del crimen, y busca identificar las misteriosas huellas de tres dedos y de una palma que, ensangrentadas, quedaron selladas en una pared de la casa.Mientras tanto, el responsable del homicidio que intriga a la sociedad argentina parece tener, por ahora, garantizada su impunidad. (DyN)







