Cosquín.- Peteco Carabajal, Raly Barrionuevo, Los Nocheros, El Chaqueño Palavecino y el espectáculo conjunto de Soledad y Horacio Guarany fueron en la parte artística lo más destacado de la edición 43 del Festival de Cosquín, que culminó el domingo.
En el balance general, en cuanto a afluencia de público, cerca de 33.000 personas fue la suma de asistentes a las nueve "lunas" coscoínas, que en número de concurrentes tuvieron sus picos más altos la noche de la apertura con Soledad y Horacio Guarany, la velada del Chaqueño Palavecino y el domingo con Los Nocheros, quienes terminaron de actuar casi a las 5.30 de la madrugada de ayer.
En el plano artístico, Peteco Carabajal, con su espectáculo "El baile", donde invitó a participar al público arriba del escenario, y la excelente performance de Raly Barrionuevo -quien mostró una faceta de trovador que le canta a la justicia social- fueron lo mejor y lo más ponderado.
El Chaqueño Palavecino volvió a demostrar su alto poder de convocatoria y, con su mensaje de cantor popular simple, se ganó otra vez el visto bueno del público.
La unión sobre el escenario de Soledad (una especie de símbolo de la primavera de la música) y de Horacio Guarany (en su caso, el otoño del cantor) contó con una muy buena convocatoria. (Télam)
En el balance general, en cuanto a afluencia de público, cerca de 33.000 personas fue la suma de asistentes a las nueve "lunas" coscoínas, que en número de concurrentes tuvieron sus picos más altos la noche de la apertura con Soledad y Horacio Guarany, la velada del Chaqueño Palavecino y el domingo con Los Nocheros, quienes terminaron de actuar casi a las 5.30 de la madrugada de ayer.
En el plano artístico, Peteco Carabajal, con su espectáculo "El baile", donde invitó a participar al público arriba del escenario, y la excelente performance de Raly Barrionuevo -quien mostró una faceta de trovador que le canta a la justicia social- fueron lo mejor y lo más ponderado.
El Chaqueño Palavecino volvió a demostrar su alto poder de convocatoria y, con su mensaje de cantor popular simple, se ganó otra vez el visto bueno del público.
La unión sobre el escenario de Soledad (una especie de símbolo de la primavera de la música) y de Horacio Guarany (en su caso, el otoño del cantor) contó con una muy buena convocatoria. (Télam)







