Los ex policías Gómez y Pérez, libres hasta el juicio
Los imputados pasaron cuatro años en la cárcel, bajo el régimen de prisión preventiva, lo que había sido objetado por los abogados defensores. El debate se concretaría el próximo año. La ex agente vivirá en Bella Vista y el ex oficial, en Lules. La posición de los defensores.
Fue un día de muchas emociones para los imputados del homicidio del juez de Menores Héctor Agustín Aráoz. Desde el viernes, cuando los miembros de la sala I de la Cámara Penal firmaron la resolución en la que les concedían el cese de prisión, esperaban desesperados que la medida se concretara. Ayer, finalmente, el ex oficial Darío Alejandro Pérez y la ex agente Ema Hortencia Gómez dejaron el penal de Villa Urquiza y la cárcel de mujeres, respectivamente.
Durante la mañana, los abogados Mario Mirra, de la joven, y Gustavo Morales, del imputado, se presentaron en Tribunales junto con los hombres que fueron designados como fiadores. La Justicia había determinado una garantía de $ 50.000 para cada uno a fin de otorgarles la libertad. Luego de que se verificó que la documentación requerida estaba en regla, los jueces Pedro Roldán Vázquez, Julio Espíndola Aráoz y Carlos Ernesto Norry ordenaron la salida de prisión.
Poco antes del mediodía, ambos imputados fueron trasladados en sendos furgones hasta la sede de Tribunales, en calle Congreso al 400. Allí, en la Alcaidía los notificaron de la resolución y se las hicieron firmar. Luego, en medio de un enjambre de periodistas, fueron subidos nuevamente a los furgones y llevados nuevamente hasta sus respectivas cárceles para que prepararan su egreso. Según sus allegados, ambos estuvieron ordenando sus pertenencias y guardándolas en cajas y bolsos. Habían pasado cuatro años presos.
De buen humor
Ema Gómez salió a las 20.50 de la cárcel ubicada en Banda del Río Salí. A la puerta, en un automóvil Chevrolet Corsa la esperaba su padre, Carlos Alberto Gómez. La joven estaba de buen humor. Se había maquillado y tenía el pelo semirrecogido. Llevaba un jean y una remera. Cargaba una bolsa de plástico y un bolso. Pidió disculpas por no hablar con los periodistas y subió a la parte de atrás del vehículo. Desde allí se dirigieron hasta Bella Vista, a la casa de los padres de Ema, donde ella ante la Justicia fijó domicilio. Si bien podrá hacer una vida normal hasta que se concrete el juicio, no puede abandonar la provincia y debe presentarse en Tribunales cada vez que la llamen. En la vivienda la esperaban sus dos hijos, además de su madre. Algunos testigos comentaron que el abrazo con los chicos fue interminable. Mirra dijo que su defendida está muy tranquila, y que durante el juicio dirá toda la verdad. “Ella es inocente, pero el único ámbito absolutamente imparcial que tenemos para demostrarlo es el juicio oral. Allí se va a saber lo que pasó”, dijo el abogado.
Cuarenta minutos después de que Gómez abandonó el penal, Pérez salió por el portón de la cárcel de Villa Urquiza. Lo esperaba su abogado. Luego, en un automóvil, se dirigió hacia Lules, donde vive con su esposa y sus hijos. En su caso, las restricciones y obligaciones son las mismas que en el de Gómez.
Durante la mañana, Pérez había recibido el apoyo de Andrés Faversani, otro de los policías imputados en la causa. “Creo que esto debe terminar. Alguien debe decir qué pasó realmente con el juez, y esa persona es Ema Gómez. Darío no tiene nada que ver con todo esto. Pasó cuatro años preso, sin haber sido juzgado, y sin que tenga nada que ver con el crimen”, indicó el ex policía. Morales, el defensor de Pérez, afirmó: “hay pruebas que vinculan a Gómez, a un familiar directo del juez y a un funcionario judicial con el crimen”. “Nosotros vamos a demostrar lo que pasó. Mi cliente ahora está libre y vamos a esperar el juicio para que se declare su inocencia”, finalizó.
Benjamín Frías Alurralde, el representante de la familia Aráoz, consideró justo que ambos imputados hayan quedado libres. “Es lo que dice la ley. Pasaron mucho tiempo con prisión preventiva. Ahora pretendemos que el juicio se sustancia lo antes posible”, dijo.











