LOS ANGELES.- Un arrasador incendio forestal se propagaba ayer en medio de vientos con intensidad de huracán a través del noroeste de Los Angeles, lo que obligó la evacuación de unas 10.000 personas y amenazaba con afectar el suministro eléctrico de la ciudad más grande de California.
Otro foco ardía por segundo día en un famoso enclave en Montecito, donde ya habían quedado destruidas 111 casas.
El alcalde de Los Angeles, Antonio Villaraigosa, dijo que el fuego en las colinas cerca de Sylmar ya destruyó decenas de estructuras, más que lo ocasionado por cualquier otro incendio en la última década, y que las llamas podrían derrumbar líneas del tendido eléctrico que abastecen a la ciudad.
“El fuego amenaza el suministro de electricidad de la ciudad de Los Angeles”, afirmó Villaraigosa en una conferencia de prensa. “Quizá debamos realizar cortes programados”, advirtió.
El alcalde pidió a los residentes que reduzcan el consumo eléctrico para evitar apagones y que se evacuen si se encuentran en zonas en medio de la trayectoria de los incendios.
La policía cerró la principal autopista que une a Los Angeles con el norte, la interestatal 5, y otras carreteras al tiempo que 600 bomberos eran movilizados a las zonas afectadas. El incendio provocó un caos en el tráfico, bloqueando las rutas principales y destrozando el entorno.
Las líneas que suministran la electricidad están ubicadas a lo largo de la interestatal a través de las montañas en el norte de la ciudad.
Imágenes de televisión mostraron los cerros envueltos en llamas y nubes de humo en la mañana de ayer. El portavoz del Departamento de Bomberos del Condado de Los Angeles, Sam Padilla, dijo que el incendio se estaba propagando.
Las altas temperaturas secaron la vegetación, lo que las deja sumamente vulnerables, y cuando los vientos aumentan las llamas se propagan con mayor facilidad, explicó Padilla.
Hasta el momento, unas 1.050 hectáreas se han quemado y las ráfagas de viento en el área superan los 120 kilómetros por hora.
Los bomberos, de los cuales dos ya sufrieron heridas leves, intentaban detener las llamas antes de que lleguen a Santa Clarita, una comunidad ubicada a unos 64 kilómetros del centro de Los Angeles con una población de 180.000 personas.
Un segundo incendio devastó los cerros sobre la costa de Santa Barbara, en el sur de California, por segunda noche tras haber arrasado 111 casas en el exclusivo enclave de Montecito, donde viven muchas celebridades de Hollywood. La casa de Michael Douglas no se vio afectada, pero otros como Rob Lowe o Oprah Winfrey tuvieron que huir de las llamas.
El área permanece bajo “alerta roja”, ya que se pueden registrar más incendios ante la baja humedad y la probabilidad de vientos más fuertes, explicó Daniel Berlant, vocero del Departamento Forestal y de Protección contra Incendios de California. “Son las condiciones secas las que lo hacen perfecto para más incendios”, advirtió. La policía pidió a la población que no espere hasta ver las llamas para reaccionar.
El gobernador de California, Arnold Schwarzenegger, declaró el estado de emergencia en la zona para que la ayuda pueda llegar más rápidamente. (Reuter-DPA)







