13 Noviembre 2008 Seguir en 
MONTEVIDEO, Uruguay/BUENOS AIRES.- El presidente de Uruguay, Tabaré Vázquez, vetó parcialmente esta tarde la ley que despenaliza el aborto, sancionada el martes por el Senado.
Así lo confirmó el ministro de Turismo de ese país, Héctor Lascano, que señaló que el jefe de Estado impugnó -como lo había anticipado- parte de la Ley de Salud Sexual y Reproductiva, que permite interrumpir embarazos de hasta 12 semanas de gestación. La ministra de Salud Pública, María Julia Muñoz, también firmó el veto, en apoyo a la decisión del presidente.
La iniciativa había sido aprobada el martes con los votos de los legisladores de izquierda, pese a que ya contaba con la amenaza de veto presidencial. Según el proyecto, la mujer puede interrumpir el embarazo por "penurias económicas, sociales, familiares o etáreas".
El tema dividió a la sociedad en pro y anti despenalización y la Iglesia Católica resolvió en su asamblea plenaria excomulgar a los legisladores que respaldaron la propuesta. La ley vigente desde 1938 sólo admite el cese del embarazo por violación o por riesgo de vida de la madre, y prevé penas de prisión para los autores de abortos, consentidos o no.
Médico de profesión, el mandatario uruguayo aseguró, a poco de asumir en 2005, que no estaba de acuerdo con el aborto por razones éticas y científicas.(Télam-Reuters)
Así lo confirmó el ministro de Turismo de ese país, Héctor Lascano, que señaló que el jefe de Estado impugnó -como lo había anticipado- parte de la Ley de Salud Sexual y Reproductiva, que permite interrumpir embarazos de hasta 12 semanas de gestación. La ministra de Salud Pública, María Julia Muñoz, también firmó el veto, en apoyo a la decisión del presidente.
La iniciativa había sido aprobada el martes con los votos de los legisladores de izquierda, pese a que ya contaba con la amenaza de veto presidencial. Según el proyecto, la mujer puede interrumpir el embarazo por "penurias económicas, sociales, familiares o etáreas".
El tema dividió a la sociedad en pro y anti despenalización y la Iglesia Católica resolvió en su asamblea plenaria excomulgar a los legisladores que respaldaron la propuesta. La ley vigente desde 1938 sólo admite el cese del embarazo por violación o por riesgo de vida de la madre, y prevé penas de prisión para los autores de abortos, consentidos o no.
Médico de profesión, el mandatario uruguayo aseguró, a poco de asumir en 2005, que no estaba de acuerdo con el aborto por razones éticas y científicas.(Télam-Reuters)







