París/Bruselas.- Representantes de diversos países europeos conmemoraron ayer en Francia el 90 aniversario del armisticio que puso fin a la Primera Guerra Mundial y recordaron a los más de 8,5 millones de soldados que perdieron la vida en el conflicto.
La ceremonia en Verdún fue encabezada por el presidente francés, Nicolás Sarkozy, y contó con la presencia del presidente de la Comisión Europea, José Barroso; del jefe de la diplomacia europea, Javier Solana; y del príncipe Carlos de Inglaterra y su mujer.
Sarkozy depositó una corona floral en un cementerio de soldados cercano a Verdún junto con el presidente del Parlamento alemán, Peter Müller. “No podemos olvidar ni a uno solo de los caídos”, reclamó Sarkozy, que se convirtió en el primer presidente galo en recordar a los desertores fusilados. “No fueron cobardes; simplemente fueron llevados al límite de sus fuerzas”.
La canciller alemana, Angela Merkel, canceló su participación por su desacuerdo con la decisión de Sarkozy de celebrar el acto en Verdún, principal campo de batalla entre alemanes y franceses, y no en París, como era habitual. (AFP)







