Tabaré decidirá si se despenaliza el aborto en Uruguay

El presidente, en principio, vetará la norma.

12 Noviembre 2008

MONTEVIDEO.- Uruguay puede llegar a convertirse convertiría en días en el primer país de América del Sur en despenalizar el aborto antes de los tres meses de gestación, si el presidente Tabaré Váquez no aplica su prometido veto a la iniciativa que aprobada ayer en el Congreso.
La Cámara de Senadores aprobó el proyecto con 17 votos a favor sobre 30 legisladores. La iniciativa había regresado al Senado luego de que los diputados votaron la iniciativa, pero con modificaciones a un artículo sobre que la sexualidad estaba vinculada tanto a la reproducción como al placer.
Sin embargo, no cuenta con la aprobación del presidente uruguayo, quien anunció después de asumir en 2005 que vetaría cualquier ley que permita la interrupción del embarazo. “Más allá de que el presidente lo vete o no, es un paso importante que el Poder Legislativo haya establecido este derecho”, comentó la senadora oficialista Margarita Percovich.
Una vez aprobada por el Ejecutivo, la ley puede ser sometida a un referendo, según la Constitución. Desde 1985, se elaboraron seis proyectos para despenalizar el aborto, aunque no todos llegaron a la instancia de debate en el Congreso. Si Vázquez veta la ley, sus impulsores podrán recién presentar un nuevo proyecto en 2010.
Según una encuesta de una consultora privada, el 57% de los uruguayos apoya la despenalización del aborto, mientras que un 42% la desaprueba y el 1% no tiene una posición definida. Del total de mujeres consultadas, un 58% manifestó su acuerdo. Según el sondeo de Interconsult, un 63% de la población está en contra de la aplicación del veto presidencial, un 31% a favor y un 6% prefirió no opinar.
“Este proyecto sin duda va en la línea de las transformaciones culturales y sociales sobre el ejercicio y el disfrute libre y responsable de la sexualidad”, dijo la organización Colectivo Ovejas Negras, un grupo en defensa de los derechos de homosexuales.
La Iglesia Católica uruguaya, en un país laico, amenazó con excomulgar a aquellos legisladores que votaron a favor. Las declaraciones de las autoridades eclesiásticas fueron criticadas por todos los partidos políticos, desde la izquierda gobernante hasta los opositores de centroderecha. (Reuters)

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios