Bush le transmitió a Obama los desafíos que debe afrontar

El mandatario y su esposa recibieron a los próximos inquilinos de la Casa Blanca. Gestos de cordialidad en el encuentro. Cautela ante la prensa. A solas. Laura Bush guió a Michelle para conocer la residencia.

PRESENTE Y FUTURO. Bush y su esposa, Laura, fueron anfitriones del próximo matrimonio presidencial. AFP
PRESENTE Y FUTURO. Bush y su esposa, Laura, fueron anfitriones del próximo matrimonio presidencial. AFP
11 Noviembre 2008

WASHINGTON.- El presidente electo de Estados Unidos, Barack Obama, visitó ayer la Casa Blanca para su primera reunión luego de las elecciones con el saliente mandatario, George W. Bush, en un simbólico momento del cambio de gobierno en Washington. Luego de dos años de una campaña volcada en parte a criticar duramente las políticas de Bush, el demócrata se convertirá el 20 de enero en el primer presidente negro en la historia del país. Será el primer traspaso de la Casa Blanca desde los atentados del 11 de setiembre de 2001. en el que Obama heredará dos guerras en curso -Irak y Afganistán- y una crisis económica mundial, entre otros conflictos internos y externos.
El saliente presidente y la primera dama, Laura, saludaron a Obama y a su esposa, Michelle, con sonrisas y apretones de mano, antes de iniciar un recorrido por la que será la casa del senador por Illinois después del 20 de enero. Procedentes de Chicago, el presidente electo y su esposa llegaron en una limusina con 10 minutos de anticipación a la Casa Blanca.

Conducta política
En su programa radial de los sábados, Bush había destacado que la elección de Obama representaba un capítulo triunfal en la historia estadounidense. “Velar para que esta transición se desarrolle sin contratiempos es una de mis principales prioridades en el tiempo que me queda”, señaló. Por su parte, Obama había respondido que él y su esposa deseaban reunirse con el matrimonio presidencial para comenzar el proceso de una transición tranquila y efectiva. Los dos líderes, que no efectuaron declaraciones en público, contemplaron la tradición política, callando sus diferencias profundas y cualquier resentimiento para entablar una reunión en privado sobre los desafíos mundiales que esperan a Obama.
Por su parte, Laura Bush guió a Michelle en una visita por los aposentos familiares de la Casa Blanca, que cuenta con 132 habitaciones.
Tras su elección el 4 de noviembre, Obama empezó a recibir diariamente los mismos reportes que Bush, y a mantener reuniones informales con varios líderes mundiales. Aun así, Obama ha hecho hincapié en que no pretende interferir con el gobierno actual. Miembros del equipo de transición de Obama advirtieron que el futuro gabinete podría incluir algunas caras familiares, especialmente en el Pentágono. Obama es de los que piensan que se toman mejores decisiones cuando se discute con personas que tienen perspectivas diferentes, dijo un vocero del líder demócrata. (Reuters)

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