El Cairo.- El hijo de Osama Bin Laden, Omar, y su esposa, llegaron a Doha, en Qatar, luego de haber sido expulsados en España y en Egipto, reveló la cadena de noticias Al Jazzira.
Omar Bin Laden, casado con una ciudadana británica, llegaron el viernes a Egipto, luego de que las autoridades españolas rechazaron un pedido de asilo político. Desde El Cairo, Omar había requerido el año pasado un permiso de residencia en Gran Bretaña, que fue también denegado.
Ayer, temprano, el gobierno de Egipto negó la entrada a Omar, por lo que el hijo del líder de Al Qaeda y su esposa se dirigieron a Doha, la capital de Qatar, informaron fuentes del aeropuerto de El Cairo.
Omar Bin Laden pasó casi una semana en España, adonde llegó el lunes pasado procedente de El Cairo y pidió asilo político, que le fue negado por las autoridades españolas, informó la agencia noticiosa alemana DPA.
El hijo del terrorista más buscado del mundo solicita asilo argumentando que no se siente seguro ni en Arabia Saudí, de donde es originario, ni en Egipto, donde residía, ni en ningún país árabe.
El Ministerio del Interior español desestimó dos recursos a la denegación de asilo por parte de Omar, de 27 años, argumentando que no es perseguido en Arabia Saudí, según la valoración hecha por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur).
Omar es el cuarto de los 19 hijos de Osama Bin Laden. En abril ya había intentado sin éxito un permiso para entrar en el Reino Unido.
Informe
Por otra parte, hay miles de terroristas islámicos activos en el Reino Unido, que sigue siendo un blanco de alta prioridad, de acuerdo con un informe de los servicios británicos de Inteligencia, cuyas conclusiones fueron publicadas por la prensa inglesa. El documento, que según “The Sunday Telegraph” fue elaborado por el servicio de inteligencia del Ministerio de Defensa, el Servicio Secreto Interior MI5 y la división especial de la Policía, identifica a las ciudades de Londres, de Birmingham y de Luton como centros de la actividad de células. También indicó que el Reino Unido enfrenta una creciente amenaza de ciudadanos británicos, incluyendo convertidos al islam, extranjeros residentes en el país y terroristas que planean ataques desde el exterior.
La amenaza es diversa y crecientemente compleja, y resulta difícil estimar la cifra exacta de extremistas, dice el reporte, según las agencia de noticias. (DPA-AFP)








