SAN FRANCISCO Y LOS ANGELES, Estados Unidos.- California rechazó los matrimonios del mismo sexo y golpeó a la comunidad homosexual del estado, meses después de que en mayo obtuvieran una victoria en la Corte de Justicia estatal. Florida y Arizona se unieron a la iniciativa y se sumaron a las decenas de distritos que prohibieron los casamientos entre gays.
Sin embargo, los ciudadanos de Dakota del Sur y de Colorado también rechazaron límites al aborto, lo que marca una derrota para los conservadores, mientras ayer el país consagró a su primer presidente negro, el demócrata Barack Obama. Con 99,5 % de los sufragios escrutados, el "sí" para la prohibición obtuvo el 52,5 % de los votos, contra 47,5 % que consiguió el "no".
Tony Perkins, presidente del conservador Consejo de Investigación sobre Familia, que trabajó para que no prosperaran los matrimonios homosexuales, explicó que el apoyo de la comunidad gay a la candidatura de Obama fue motivado por intereses económicos y no para que se implementen políticas sociales radicales.
"El que perdió las elecciones fue el Partido Republicano, pero no se trató de un rechazo a los valores tradicionales o morales, porque en Florida y California, donde ganó el demócrata, también se aprobaron los rechazos", detalló el especialista.
En mayo, la Corte Suprema de California había declarado el derecho a concretar matrimonios entre personas del mismo sexo y había desencadenado una catarata de solicitudes. Según datos oficiales, ya hay unas 18.000 parejas que se unieron.
De las tres ciudades donde se negaron los casamientos gays, California fue la más señalada porque es el estado con mayor población y por ser considerado un líder político y cultural.
Movilización
Mientras tanto, anoche, miles de personas marcharon a favor de la igualdad de derechos, luego de que se aprobara la prohibición en California. "Pelea contra el Odio en 2008", "Váyanse al infierno, mormones", "Igualdad de derechos" y "Sí se puede con Obama", cantó la multitud que se concentró en las avenidas de la ciudad, en el corazón de West Hollywood, el bastión de la comunidad homosexual en Los Angeles.
Poco después del inicio de la concentración, la Policía estimó que se congregaron al menos 2.000 manifestantes. "Ahora esperamos qué va a pasar con nosotros. Decidimos casarnos dos días antes de las elecciones porque presentíamos que nos iban a volver a quitar el derecho", explicó un manifestantes.
"Mantengan la religión fuera de mi Constitución", se escuchó decir a varios de los integrantes de la comunidad, entre ellos familias que asistieron con sus hijos, líderes de iglesias progresistas y miles de personas con pancartas. (Reuters-AFP-NA)







