WASHINGTON.- Los estadounidenses acudieron en gran cantidad a las urnas para que Barack Obama se convirtiera en el primer presidente negro, con un sorprendente apoyo de blancos que abandonaron al Partido Republicano y de muchos preocupados por la economía, según sondeos.
Estaban en juego 538 electores de 51 Estados. Para ganar, el candidato necesitaba 270 (50%). Obama superó esa cifra y sumó 349 electores, lo que representa el 65% del total. Además, se impuso en Estados clave como Florida, Indiana y Ohio, donde ganó por un escaso margen.

La mayor participación
Cerca de dos tercios de los inscriptos para votar participaron en las elecciones a nivel nacional, lo que representa un 64,1% según Michael McDonald, de la Universidad George Mason, citado por el sitio especializado RealClearPolitics, lo que significaría la mayor tasa de participación desde 1908.
No obstante ello, las encuestas a boca de urna citadas por las cadenas televisivas sugieren una participación menor a la esperada de votantes jóvenes y negros.

Más de 130 millones de personas concurrieron a votar, el número más alto jamás registrado en una elección general estadounidense, informaron observadores políticos, que subrayan la ansiedad económica como la principal preocupación de los electores.
Con el voto popular
El sitio de proyecciones FiveThirtyEight señala que Obama se impuso con un 52,3% del voto popular, contra un 46,2% para el republicano John McCain. Se trata de la primera vez desde Jimmy Carter en 1976 que un demócrata gana la Casa Blanca con más de la mitad del voto popular.
Electores blancos
Según los sondeos a boca de urna citados por la cadena de televisión CNN, Obama tuvo el apoyo del 43% de los electores blancos, y el 54% de los blancos menores de 30 años. El senador por Illinois contó con el pleno apoyo de la comunidad negra, que lo respaldó en un 96%.
En el Estado clave de Florida (sudeste), que cuenta con 11,2 millones de habitantes, la participación alcanzó un 72% y dicha concurrencia a las urnas ayudó a que el Estado que había votado a George W. Bush en 2004 se volcara hacia Obama, según cifras publicadas por las autoridades locales.
Otras cifras oficiales indican que la participación sobrepasó el 70% en varios Estados clave, como Missouri, Carolina del Norte u Ohio. Para ser electo presidente, el candidato debe obtener 270 grandes electores de los 538 que integran el Colegio Electoral.
Esta alta tasa de participación sólo se puede comparar en la historia reciente al 63,1% de 1960, cuando John Fitzgerald Kennedy (1917-1963) llegó al poder.
En 2004, el número de inscritos fue de 174 millones y acudieron a las urnas poco más de 122 millones (55,3%). (AFP-NA-Especial)







