La Argentina quiere mejorar las relaciones

Después de ocho años de la gestión de George W. Bush, se esperan algunos cambios en el escenario político y diplomático internacional. Conjeturas mirando desde Washington hacia el sur. La mayoría de los políticos argentinos prefiere a Obama. El chisperío entre Bush y los Kirchner. La ambición de Lula.

FERVOR. A la espera del mensaje de Obama en Chicago, simpatizantes negros y blancos celebran por anticipado. REUTER
FERVOR. A la espera del mensaje de Obama en Chicago, simpatizantes negros y blancos celebran por anticipado. REUTER
05 Noviembre 2008

BUENOS AIRES.- La jornada de votación en los Estados Unidos fue seguida con gran expectativa en la Argentina. El embajador norteamericano en Buenos Aires, Earl Anthony Wayne, llegó a compararla con la elección que consagró hace 25 años a Raúl Alfonsín primer presidente democráticamente electo tras la dictadura. “Hitos como el que vivió la Argentina en 1983 marcan puntos de inflexión en la historia y constituyen un faro que guía a los pueblos durante generaciones. El pueblo estadounidense siente hoy esa pasión y está convencido de estar dando el primer paso hacia una nueva era”, destacó ayer el diplomático.
El mundo entero siguió con gran expectación la jornada electoral en el País del norte. No sólo por tratarse de una elección de la que podía surgir el primer presidente negro en la historia de Estados Unidos, sino por el contexto de crisis y también por los cambios que seguramente se producirán en materia de política exterior, sea cual fuere el nuevo presidente.

Apenas el saludo
Desde que arrancó la campaña se ha venido especulando sobre las futuras relaciones de Estados Unidos con los países sudamericanos, en particular con los que mantienen conflictos con el presidente saliente, George W. Bush. En el caso de la Argentina, el estilo de confrontación de los dos últimos gobiernos kirchneristas provocó un pronunciado distanciamiento, no exento de tensión, entre la Casa Blanca y la Casa Rosada. No obstante, Washington apoyó a la Argentina en sus negociaciones con el Club de París para saldar su deuda de U$S 6.700 millones, pese a que está en mora desde 2001, cuando el país entró en default.

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Otra oportunidad
Hasta antes de la debacle financiera mundial, la Argentina no ocupaba un lugar de importancia en la diplomacia estadounidense. Analistas estiman que ello no cambiará con el próximo presidente, sea Barack Obama o John McCain. Empero, el vicecanciller argentino Victorio Taccetti dijo anoche que el Gobierno espera construir relaciones “serias, maduras y normales” con el nuevo gobierno. El segundo del canciller Jorge Taina formuló estas declaraciones en el Club Americano, donde decenas de norteamericanos residentes en la Argentina aguardaban la definición de la elección.
La mayoría de los dirigentes políticos argentinos se pronunció por Obama presidente. Incluso una delegación de parlamentarios de distintos signos políticos de la Ciudad de Buenos Aires viajó a Illinois, donde reside Obama, a seguir desde el campo demócrata el desarrollo de la votación.

El gigante del sur
La relación política de Washington con Brasil, principal economía del hemisferio Sur, no sufrirá cambios, según observadores. Pero una de las mayores inquietudes del gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva es saber cuál será la política comercial del sucesor de Bush. Ante la crisis económica global, tanto el gobierno como el sector empresarial temen que Estados Unidos disminuya las inversiones en Brasil y que se afecte considerablemente el comercio exterior. Un tema sensible es el impuesto que EE.UU. cobra sobre el etanol brasileño. En el orden diplomático, Brasilia está muy interesada en que el nuevo inquilino de la Casa Blanca respalde la ambición de Lula de conseguir un puesto permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU.
En cuanto a los vínculos con Cuba, se espera un cambio, aunque no brusco, de la actitud estadounidense con la isla. El líder cubano, Fidel Castro, ha manifestado su preferencia por Obama “Es más inteligente y ecuánime que su rival”, escribió en el diario Granma. El venezolano Hugo Chávez también se pronunció a favor del “hombre negro”. EEUU es dependiente del petróleo venezolano. Obama se pronunció por energías alternativas y McCain ha dicho no quiere saber nada con Chávez. (Especial)

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