WASHINGTON.- El impopular presidente estadounidense, George W. Bush, se mantendrá invisible hasta el final de la jornada electoral de hoy, cuando se decida su sucesor.
Su oficina de prensa confirmó lo que los colaboradores del presidente decían desde hace algunos días: Bush no aparecerá ni se expresará en público el día de la elección. Cenará con su esposa en sus habitaciones privadas, desde donde seguirán los resultados de los comicios. Su portavoz, Dana Perino, hará una declaración cuando se conozca el vencedor de los comicios.
Bush tomó cada vez menos parte en la campaña, conforme se acercaban las elecciones. Durante los últimos días, sólo se mostró ante la prensa para tomar el helicóptero que lo traslada a Camp David, el retiro presidencial.
La vocera del presidente invocó la carga de trabajo de las últimas semanas, que suman la crisis financiera, la guerra en Georgia y los huracanes. Además, admitió: "Bush se da cuenta de que no se trata de él en esta elección. Tampoco ignoramos que el partido republicano quería que el protagonista fuera McCain".
"A menudo cuando se hacen grandes cosas, cuando se toman decisiones difíciles, éstas no son populares. El presidente Bush lo entiende. Aunque, dicho sea de paso, ama este país, ama esta gente, amó su trabajo, y seguirá con gran interés los resultados", dijo Perino. (AFP-NA)







