03 Noviembre 2008 Seguir en 
CHIMORE, Bolivia.- El Gobierno de Bolivia expresó que confía en que el nuevo Gobierno en Estados Unidos, luego de las elecciones del próximo 4 de noviembre, ayudará a reactivar las actividades de la Agencia Estadounidense Antidrogas (DEA, por sus siglas en inglés) que fueron suspendidas el fin de semana por decisión oficial.
El órgano no fue expulsado sino que se prohibió sus operaciones de inteligencia en Bolivia, según lo anunció el ministro de Gobierno, Alfredo Rada, después de que el presidente Evo Morales acusara a la entidad de hacer espionaje.
"Se trata de una interrupción indefinida, nada más que eso", declaró el funcionario, sobre la disposición presidencial, que golpeó las relaciones entre ambos países.
"Esperamos que con las nuevas autoridades se puedan mejorar las relaciones", explicó Rada, desde la localidad cocalera de Chapare, en el centro del país, donde hace hace dos meses funcionaba una oficina de la agencia norteamericana.
Acusación
Morales dijo el sábado que el organismo norteamericano hace espionaje y pretende alentar una revuelta derechista, particularmente durante las protestas que se produjeron en el país en agosto y en septiembre, y que dejaron una veintena de muertos.
El mandatario, quien había expulsado al embajador estadounidense, Philip Goldberg, tras acusarlo de conspiración, arremetió contra la DEA en un acto donde se celebraba la erradicación de 5.000 hectáreas de cultivos de coca. "A partir de hoy día se suspende de manera indefinida cualquier actividad de la agencia anti drogas", dijo Morales.
"Ojalá Estados Unidos se vista de azul, y no estoy haciendo campaña a favor de un candidato, porque en Bolivia el azul es cambio", agergó el titular del Ejecutivo, en referencia al color que identifica a su partido, el Movimiento al Socialismo, y al Partido Demócrata estadounidense.
El mes pasado, Estados Unidos sumó a al país del altiplano a una lista de naciones que presuntamente no cumplieron sus obligaciones para luchar contra el narcotráfico y tomaron medidas para suspender los beneficios comerciales.
Previamente, el Gobierno estadounidense habia pedido un financiamiento de más de U$S 600 millones que había sido solicitado a favor de Bolivia, en el marco de la llamada Cuenta del Milenio, un programa de lucha contra la pobreza.
Las acusaciones del mandatario indígena fueron negadas por el Departamento de Estado en Washington. Un funcionario estadounidense, no identificado y cuya declaración fue divulgada por la embajada de su país en La Paz, rechazó los dichos de conspiración contra Morales.
En Bolivia, según un estudio de Naciones Unidas, había, a fines del 2007, entre 27.000 y 28.000 hectáreas de coca. El plan del Estado boliviano es limitar esos cultivos a 20.000 hectáreas. El informe también selñala que es el tercer productor de cocaína del mundo, después de Colombia y Perú. (Reuters)
El órgano no fue expulsado sino que se prohibió sus operaciones de inteligencia en Bolivia, según lo anunció el ministro de Gobierno, Alfredo Rada, después de que el presidente Evo Morales acusara a la entidad de hacer espionaje.
"Se trata de una interrupción indefinida, nada más que eso", declaró el funcionario, sobre la disposición presidencial, que golpeó las relaciones entre ambos países.
"Esperamos que con las nuevas autoridades se puedan mejorar las relaciones", explicó Rada, desde la localidad cocalera de Chapare, en el centro del país, donde hace hace dos meses funcionaba una oficina de la agencia norteamericana.
Acusación
Morales dijo el sábado que el organismo norteamericano hace espionaje y pretende alentar una revuelta derechista, particularmente durante las protestas que se produjeron en el país en agosto y en septiembre, y que dejaron una veintena de muertos.
El mandatario, quien había expulsado al embajador estadounidense, Philip Goldberg, tras acusarlo de conspiración, arremetió contra la DEA en un acto donde se celebraba la erradicación de 5.000 hectáreas de cultivos de coca. "A partir de hoy día se suspende de manera indefinida cualquier actividad de la agencia anti drogas", dijo Morales.
"Ojalá Estados Unidos se vista de azul, y no estoy haciendo campaña a favor de un candidato, porque en Bolivia el azul es cambio", agergó el titular del Ejecutivo, en referencia al color que identifica a su partido, el Movimiento al Socialismo, y al Partido Demócrata estadounidense.
El mes pasado, Estados Unidos sumó a al país del altiplano a una lista de naciones que presuntamente no cumplieron sus obligaciones para luchar contra el narcotráfico y tomaron medidas para suspender los beneficios comerciales.
Previamente, el Gobierno estadounidense habia pedido un financiamiento de más de U$S 600 millones que había sido solicitado a favor de Bolivia, en el marco de la llamada Cuenta del Milenio, un programa de lucha contra la pobreza.
Las acusaciones del mandatario indígena fueron negadas por el Departamento de Estado en Washington. Un funcionario estadounidense, no identificado y cuya declaración fue divulgada por la embajada de su país en La Paz, rechazó los dichos de conspiración contra Morales.
En Bolivia, según un estudio de Naciones Unidas, había, a fines del 2007, entre 27.000 y 28.000 hectáreas de coca. El plan del Estado boliviano es limitar esos cultivos a 20.000 hectáreas. El informe también selñala que es el tercer productor de cocaína del mundo, después de Colombia y Perú. (Reuters)







