Según Alperovich, hay que prepararse para la recesión

La situación financiera y económica se está complicando, advirtió.

25 Octubre 2008

La palabra recesión ya forma parte del vocabulario cotidiano del gobernador José Alperovich. Mientras en Estados Unidos tratan de disimularlo en una desaceleración, en Tucumán, el mandatario afirmó: "se vienen momentos en los que hay que tener cuidado, hacer previsiones y quizás algunos retoques impositivos".
En su habitual charla con la prensa, luego de recorrer las obras de Lomas del Tafí, Alperovich insistió en que "la situación se está complicando" para todos los actores económicos.
Al ser consultado acerca de qué quiso decir con retoques impositivos, expresó que no descarta absolutamente las reformas tributarias para 2009, aunque dejó en claro que no afectarán al ciudadano común. "No puede faltarle a la gente educación, salud, agua y cloacas", justificó.
El jefe del Poder Ejecutivo insistió que el año que viene, "Tucumán tiene que superar la crisis, no parar el plan de obras públicas y dar soluciones a la gente". Sugirió a las familias "ser previsoras" y no tentarse con "los gastos superfluos; gastar de más".
El mandatario insistió con su apoyo al proceso de nacionalización de las Administradoras de Fondos de Jubilaciones y Pensiones (AFJP), que lleva adelante la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. "No hay que temer por posibles demandas judiciales por parte de las AFJP, ni por el futuro laboral de las personas que trabajan en ellas, porque el Estado se hará cargo absolutamente de todo y de todos", puntualizó.

El socio en problemas
Frente al clima recesivo, el gobernador indicó que hay que ser muy cuidadosos respecto de una posible invasión de productos de Brasil y de China, porque "afecta la producción nacional y esto puede significar más despidos".
Uno de los temores oficiales es que Brasil corte el nivel de créditos y eso puede afectar a compañías que producen repuestos en Tucumán y envían esos artículos al vecino país. "Cuando hay una crisis nos afecta a todos y si no se puede vender la producción se producen suspensiones".
"La devaluación sirve para que no entren productos de afuera y para que Argentina mejore su nivel de negocios. Si no hay mercados por más devaluación que tenga tampoco se puede exportar", planteó Alperovich, como una manera de responder a los planteos formulados por el sector industrial al Gobierno nacional.

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