Empresarios, banqueros, políticos y economistas rechazan la iniciativa

El titular de Fiat Argentina calificó la medida impulsada por el PEN de manotazo de ahogado.

25 Octubre 2008

BUENOS AIRES.- Empresarios, banqueros, políticos y economistas rechazaron la iniciativa del Gobierno nacional de estatizar las jubilaciones privadas.
El presidente de Fiat, Cristiano Ratazzi, sostuvo que es un manotazo de ahogado, y advirtió que si este proyecto prospera habrá problemas en los créditos, especialmente los destinados al consumo.
“Va a traer desempleo. Es una decisión que mejorará las cuentas públicas, pero trae mucha incertidumbre y tristeza”, afirmó Ratazzi.
El presidente de la Asociación de Bancos de capital argentino (Adeba), Jorge Brito, dijo que uno puede opinar sobre si las AFJP cumplieron con el rol para el que fueron creadas en 1994, pero dijo que durante la crisis de 2001, el Gobierno les metió las manos a las AFJP. El economista Manuel Solanet aseveró que el Gobierno ha improvisado y de la peor manera. “No se suponía que podían avanzar a apropiarse de los fondos de las jubilaciones porque era una alternativa que uno descartaba por las consecuencias que traía”, comentó Solanet.
El economista Claudio Loser dijo que si el Congreso no modifica la iniciativa del Gobierno, se trataría de una expropiación de fondos. “Se ha actuado de forma negativa por parte del sector financiero en relación con las AFJP”, apuntó.
El economista Miguel Kiguel dijo que la medida puede generar un apretón crediticio similar al de Estados Unidos y aseguró que desde el punto de vista de los mercados, hay un default. “Me preocupa la forma en la que deciden estas cosas. Se toma una decisión sin una discusion profunda dentro de un equipo económico, al igual que el pago al Club de París”, dijo Kiguel.
Desde el arco político, la titular de la Coalición Cívica (CC), Elisa Carrió, dijo que la nacionalización de los fondos de pensiones privados en el país supone entregar a una banda de ladrones el dinero de los argentinos. “Esta es la etapa final de un proceso de privatización patrimonialista corrupto, una privatización para los amigos de los Kirchner”, afirmó.
El jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri, reclamó a los gobernadores que se pronuncien sobre el proyecto, y denunció que si la iniciativa se convierte en ley se producirá un daño sin precedentes. “Tenemos que evitar que se estafe una vez más a los jubilados”, enfatizó. (DyN-NA)

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