En un mundo conflictivo, ganan los que tienen cash

Los bancos más sólidos del mundo terminaron por absorber a sus competidores. Los multimillonarios luchan por conservar sus puestos en la famosa lista Forbes. En la Argentina, sobreviven los que invirtieron en colocaciones a tasas fijas en dólares y pesos, y caen estrepitosamente las acciones. Reina la cautela entre los inversores.

CAIDA. Los operadores de la Bolsa porteña recordarán, por mucho tiempo, las pérdidas que experimentó el Merval durante la semana que pasó. REUTERS
CAIDA. Los operadores de la Bolsa porteña recordarán, por mucho tiempo, las pérdidas que experimentó el Merval durante la semana que pasó. REUTERS
26 Octubre 2008

A río revuelto, ganancias de pescadores. Nunca un dicho popular fue más apropiado para definir lo que el mundo vive. La crisis financiera internacional causó profundas pérdidas a distintos sectores de la economía, pero alimentó las compras de oportunidades de aquellos que conservan la liquidez y encuentran una vitrina llena de productos, a precios de remate. El temor dio paso a la codicia, dicen los analistas. Las compras de oportunidades se convirtieron en la nueva sensación de las Bolsas del planeta. En esta suerte de tormenta perfecta que es la crisis financiera, es más fácil identificar los perdedores que a los ganadores. Entre estos últimos, sin embargo, se inscriben los conservadores, según dijo a LA GACETA Antonio Cejuela, Portfolio Manager de los Fondos Gerenciados por el Grupo Puente Hermanos. En el caso argentino, "son aquellos que hicieron inversiones de colocaciones a tasas fijas en pesos y en dólares, porque se quedaron afuera de las bajas producidas en el mercado de la renta fija y de las variables del mundo", puntualizó. Por el contrario, los perdedores son los tenedores de acciones y los fondos comúnes de inversión, donde operaban las AFJP.
Quien tiene efectivo en la mano posee la bala de oro, insisten los expertos. Son los que tienen la posibilidad de ponerle el precio a los bienes y/o servicios en un mercado necesitado de liquidez. No obstante, en el mercado aún prevalece el riesgo sistémico, es decir, la probabilidad de que se produzcan más daños o pérdidas causados por un gran actor económico: el Estado. Las dudas se acrecentan a partir de la decisión del Gobierno de estatizar las jubilaciones, eliminando al sistema de capitalización. Las administradoras de Fondos de Jubilaciones y Pensiones (AFJP) eran las grandes protagonistas de la Bolsa porteña. "Cerca del 50% del floating (porcentaje de las acciones de una compañía que están disponibles para la comercialización por parte de inversores bursátiles) de las compañías que operan con fondos de pensiones pasaría a manos del Estado y cualquier movimento de cartera generaría más ruidos al mercado", advirtió Cejuela.
Entre los analistas bursátiles y económicos reina la duda acerca de cuáles serán los criterios para la administración de los $ 98.000 millones que corresponden a los aportes que hicieron los casi 10 millones de trabajadores a las AFJP y que, a partir del proyecto oficial de eliminación de esas administradoras, pasarían a la Anses. Cejuela indicó que, frente a esa situación, los inversores están respondiendo con mucha cautela, más allá de las oportunidades que se presentan respecto de los precios y de los fundamental (cuestiones económicas y financieras que sustentan el negocio).
Desde esa perspectiva, el analista y presidente de Infupa, Manuel Solanet, manifestó a nuestro diario que, pese a que cayeron notablemente algunos precios, hay retracción entre los inversores y los que venden productos, acciones, servicios o títulos lo hacen forzados por la situación de iliquidez. "Creo que los precios, sobre todo los de inmuebles y de activos industriales, van a bajar como consecuencia de esta crisis y en algún momento volverán a tonificarse", acotó.
Señaló que el panorama recesivo mundial se le suman los problemas propios de la Argentina (la estatización de las AFJP) y que, por esa razón, es difícil efectuar pronósticos acerca de cuándo pasará la tormenta. "Siempre sucede que en la crisis bajan los precios, pero esto no quiere decir de ninguna manera que haya un volumen importante de operaciones. Esto dependerá de la confianza, pero esta se perdió en los últimos tiempos", afirmó.
En tanto, el economista José Luis Espert, consideró que en momentos difíciles como los actuales "hay que estar líquidos en dólares". El experto expresó que la eliminación de las AFJP constituye una suerte de confiscación de los ahorros de la población, similar al que ocurrió en otros ciclos, como en 2002. "No hay un horizonte claro que permita determinar hacia dónde vamos, pero seguramente estas decisiones no nos llevarán a buen puerto", planteó Espert.
El mundo va hacia un nuevo ciclo económico en el que el que tiene cash dominará el escenario. La codicia se convirtió en el principal instrumento de los mercados. De allí que muchas acciones y títulos se venden a precios de remate. Son las oportunidades (pero también los riesgos) que brinda la crisis.

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