“No tengan miedo; hay que vivir con lo propio”. La frase, atribuida por los asistentes al secretario de Hacienda de la Nación, Juan Carlos Pezoa, retumbó en el quinto piso del edificio, ubicado frente a la Casa Rosada. De ese modo, el funcionario pintó descarnadamente el escenario que se le presentará, en 2009, a las provincias. Fue durante la reunión del Consejo Federal de Responsabilidad Fiscal que integran 20 provincias (entre ellas Tucumán) y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
La cumbre, encabezada por el ministro de Economía, Carlos Fernández, se extendió durante dos horas. El funcionario ratificó la fortaleza de la situación macroeconómica y financiera del país para hacer frente a la crisis internacional.
Fernández dijo que “la actual crisis internacional encuentra a la economía de nuestro país bien ubicada en comparación con otros episodios semejantes”. Destacó la solidez tanto del superávit fiscal, que acumula $ 31.500 millones, como el comercial, que proyecta $ 12.000 millones para fin de año.
En cuanto a los efectos de la crisis internacional en la economía real, el Ministro afirmó que el Gobierno utilizará todos los instrumentos de política comercial disponibles para defender la producción y el empleo nacional, dice el comunicado de prensa difundido por el área económica y al que accedió LA GACETA.
La estrategia
Sin embargo, en privado, los ministros provinciales tuvieron que escuchar las exposiciones en crudo de los técnicos del Palacio de Hacienda sobre los efectos de la crisis global en la Argentina.
Según pudo constatar nuestro diario, el Gobierno nacional garantiza a las provincias el envío de las partidas que corresponden a los planes de obras públicas y de asistencia social. Se trata de una decisión estratégica para un año electoral en el que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner quiere evitar un panorama de incremento de los niveles de pobreza y de desocupación.








