“Se limitarán los préstamos de la Anses al Estado”

Boudou afirmó que los fondos que entrarán al Estado por el traspaso de aportantes al sistema público serán administrados por el organismo. El funcionario explicó que la Presidenta otorgó, en el proyecto de reforma, autonomía financiera a la Anses. En defensa propia.

TRANQUILO. Boudou intentó llevar calma a los convulsionados mercados y aseguró que el Estado no utilizará libremente los fondos de la Anses. DYN
TRANQUILO. Boudou intentó llevar calma a los convulsionados mercados y aseguró que el Estado no utilizará libremente los fondos de la Anses. DYN
23 Octubre 2008

BUENOS AIRES.- El titular de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses), Amado Boudou, aseguró que el organismo va a tener que redactar un nuevo reglamento de fondo porque en algún sentido el límite de fondos que pueda prestar al Estado tendrán que bajarlo.
Señaló que los $ 15.000 millones que se trasladarán desde las AFJP hacia la Anses se utilizarán, en parte, para realizar un Fondo de Garantía y se verá qué inversiones y qué activos va a ir aplicando.
Además, reconoció como válida la sospecha sobre la utilización que se le dará al dinero porque existe una historia con otros gobiernos de “manotear” fondos de jubilados cuando había algún problema.
“La crisis financiera internacional lo único que hizo fue poner brutalmente de manifiesto que el sistema de capitalización no es adecuado. Nos pareció que era el contexto, el momento, la situación del país para llevar adelante este cambio de paradigma”, completó.
Destacó que para diseñar el nuevo sistema de seguridad social, Cristina Fernández tomó una medida muy importante de dar autonomía financiera a la Anses. También habrá una comisión de control dentro del organismo conformada por el oficialismo y la oposición, y de la que también participarán bancos privados, organizaciones de jubilados y de trabajadores, y cámaras empresarias. “Hablamos con gente muy importante de la oposición que hace años pedía volver al reparto", subrayó Boudou, quien estimó que sería importante darle un tratamiento de mucho nivel al proyecto en el Congreso.
Por otra parte, afirmó: “siempre vi el sistema previsional como una cuestión que estructuralmente tiene que ver con el Estado, como en la mayoría del mundo. El experimento de capitalización en el mejor de los casos se puede pensar que es un buen pilar voluntario adicional al previsional, pero remarcó que en ningún punto creía que podía ser el pilar central de jubilaciones en el país”. Destacó que el sistema previsional estatal está diseñado para dar certeza y tranquilidad a la gente y no sostenido intrínsecamente relacionado con actos de riesgo como la Bolsa de Comercio. “Hoy el sistema está funcionando en forma incorrecta, porque de 450.000 jubilaciones que hay, en casi la mitad de los casos el Estado pone un complemento para la mínima, que suman $ 4.000 millones”, subrayó Boudou.
Remarcó que el Gobierno hizo del superávit fiscal una regla de oro y la Anses no fue la excepción: “tanto cuando estuvo (Sergio) Massa, como yo o (Claudio) Moroni se cuidó mucho el superávit del sistema aunque interesó aumentar haberes y cuidamos el equilibrio del sistema”.
Defendió la decisión del Estado y cuando se le consultó por qué hace un año se resolvió dar libertad de opción a los futuros jubilados entre el sistema de reparto y el de capitalización, argumentó: “el sistema previsional argentino estuvo destruido y recordó que del 2000 al 2002 bajaron hasta el 13% el haber de los jubilados.

Contactos en el Congreso
Por otra parte, la Cámara de Diputados tiene previsto comenzar con el análisis del proyecto de reforma previsional la próxima semana. En un día por demás agitado por la reacción negativa de los mercados a la reforma jubilatoria, el Gobierno inició ayer una ronda de contactos reservados con referentes de la oposición en el Congreso, con el objetivo de apurar los plazos de aprobación de la iniciativa oficial. Según trascendió, uno de esos contactos lo mantuvo el jefe de Gabinete, Sergio Massa, con el titular de la UCR, Gerardo Morales. Otras espadas del Gobierno emplazaban al kirchnerismo a aprobar rápidamente el proyecto y ponían como tope el 5 de noviembre. (NA-DyN)

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