Entre los sectores que podrían verse más afectados por un real devaluado, la industria textil encabeza la nómina. "Hoy es prematuro para saber qué puede pasar y hay que esperar que se calmen las aguas, aunque igualmente está claro que si la devaluación se mantiene en el tiempo puede volver a complicarse el comercio bilateral con Brasil", señaló Pedro Bergaglio, presidente de la Fundación Pro Tejer.
Cuando los efectos de la crisis financiera comienzan a sentirse en la Argentina, el presidente del Banco Central, Martín Redrado, aclaró que la Argentina no acompañará la depreciación del real y ratificó que se seguirá el régimen de "fluctuación administrada" vigente hasta ahora.
Por su parte, el economista tucumano Ernesto Cerro señaló que a medida de que Brasil devalúe su moneda irá disminuyendo inexorablemente la competitividad de las empresas argentinas. "Brasil abarata sus precios frente a la Argentina y nos arruina la competitividad. Para empeorar aún más las cosas, ellos tienen saldo comercial favorable con respecto a nosotros", agregó.
Hizo hincapié en que, mientras Brasil intenta cubrirse de la crisis internacional mediante la devaluación del real, "el Gobierno argentino está cerrado en un modelo económico que cree que andará bien, pero que yo pienso que presentará serios problemas".
Según Cerro, una salida frente al nuevo escenario que se presenta entre la Argentina y su gigante vecino es que nuestro país establezca algunos derechos para el ingreso de productos externos. "Técnicamente, la Argentina debería devaluar también, aunque una medida de este tipo tendría consecuencias en los ingresos de la población. Pero, de todas formas, este gobierno no quiere devaluar. En realidad, no tomaron ninguna medida", finalizó el especialista.
12 Octubre 2008 Seguir en 










