El shock Brasil golpea aún más la economía argentina
A las consecuencias de la crisis financiera mundial, la Argentina suma otro problema. Brasil, el gigante vecino, principal destino de las exportaciones de nuestro país, devaluó su moneda en un 40% para contrarrestar los efectos del colapso externo.
Pese a que los presidentes de los países latinoamericanos afirman que están mejor preparados que en el pasado para afrontar la crisis financiera mundial, la desaceleración del crecimiento, depreciación de los commodities y las monedas nacionales, y fuertes caídas en la inversión y de los índices bursátiles generan un coctel difícil de digerir para la economía de esas naciones. En la Argentina y en Brasil se sostiene que, aunque la crisis tendrá inevitables consecuencias en sus economías, cuentan con suficientes reservas monetarias y desarrollan un comercio exterior diversificado que no depende los Estados Unidos. Mientras en la Argentina aseguran que el sistema bancario goza de buena salud, el gobierno de Brasil instauró nuevas normas que regularán posibles acciones de ayuda del Banco Central a instituciones financieras en dificultades, dice un cable de la agencia DPA.
Un aspecto notable de la crisis es la caída de la cotización de las monedas nacionales. El caso más espectacular es el del real brasileño, que pasó de 1,55 por cada dólar en agosto a 2,30 en los últimos días. Esto ha golpeado con fuerza la relación comercial entre los principales aliados del Mercosur. Ante la crisis financiera internacional y la devaluación en Brasil, los industriales salieron a advertir hoy sobre la necesidad de incrementar los controles de las exportaciones con el objetivo de "proteger el trabajo de los argentinos".
Los industriales reclamaron mantener vigilado al principal socio comercial de la Argentina, por las consecuencias que puede tener sobre el comercio regional la devaluación del real impulsada por la crisis global. "Hay que estar atentos porque ya tenemos un desbalance comercial importante", afirmó el titular de la Unión Industrial Argentina (UIA), Juan Carlos Lascurain. El temor de los fabricantes argentinos pasa por lo que denominan una eventual "invasión" de productos brasileños -por el tipo de cambio-, vinculados con los productos de línea blanca, automóviles, textiles, calzados, marroquinería y hasta de ofertas turísticas. No hay argentino que no pregunte hoy cuánto está la cotización del real para preparar unas vacaciones "gasoleras", para distenderse de la crisis mundial.
La Argentina ya contabiliza un abultado déficit comercial con Brasil, que podría agravarse de acentuarse la tendencia. Por otra parte, una crisis en el país vecino, principal socio del bloque Mercosur, achicaría la demanda de exportaciones argentinas. La inquietud industrial argentina se sustenta en los números. En términos acumulados para los primeros nueve meses del año, el déficit comercial bilateral muestra un valor de U$S 3.830 millones, otorgando un respiro al crecimiento que se venía registrando hasta el momento. En ese sentido, el crecimiento en forma acumulada respecto al mismo período del año anterior resultó del 29,4%, muy por debajo del 41,6% registrado en agosto, plantea un informe de la consultora Abeceb.com.
De esta manera, la Argentina lleva acumulados 64 meses consecutivos de déficit con nuestro principal socio comercial. "Lo más lógico es no impacientarse y esperar, al menos dos semanas, para observar cómo evoluciona la crisis", remarcó Mauricio Claveri, economista de la consultora que dirige el ex secretario de Industria, Dante Sica. En una charla con LA GACETA, Claveri consideró que no que hay dramatizar tanto la situación. "No compartimos esta sensación de pánico que se escucha en distintos sectores empresariales. Los ciclos económicos bilaterales dependen, en un rol secundario, de la paridad cambiaria, porque el déficit comercial con el Brasil viene ya de arrastre, cuando el precio se depreciaba frente al dólar", explica.
Según el experto, Brasil no está padeciendo una política devaluatoria de su moneda, el real, sino el retiro de los capitales que ingresaron, en gran cantidad, durante los últimos meses.
Durante agosto, la Argentina recuperó el tercer lugar como proveedor extranjero de Brasil detrás de Estados Unidos y China. Los despachos de productos argentinos a Brasil en setiembre pasado fueron de U$S 1.454 millones marcando un nuevo récord en las exportaciones, superando en un 26% el récord registrado en el mes anterior, señala la consultora. A su vez, se mantiene como el tercer destino externo de los bienes brasileños para septiembre. No obstante, en el acumulado de los primeros nueve meses del año, nuestro país se ubica en el segundo puesto como comprador a Brasil, superando a China . El primer comprador es Estados Unidos.
En el acumulado del año, Brasil se mantiene como el principal socio comercial de Argentina, ya que representa más del 18% de las exportaciones y casi un 31% de las importaciones totales de nuestro país.
En su reciente visita a Tucumán, el analista político de LA GACETA y del diario "La Nación", Joaquín Morales Solá, expresó que el destino argentino está signado por el brasileño. A lo largo de los discursos que pronunció en distintas partes del mundo, el presidente Inacio Lula da Silva dejó en claro que su país "tiene una política estratégica (comercial y económica) que prioriza a la Argentina como aliado permanente", expresó ante los productores del Grupo CREA. Los próximos días serán vitales para establecer qué sucederá con las relaciones bilaterales. La depreciación del real ante el dólar en los últimos días tiene un efecto importante que preocupa a sus socios en el Mercosur. Sus miembros debatirán, en los próximos días, un plan para salvar la economía del bloque.








