Ike toca el Golfo de México y amenaza a Texas

Ike toca el Golfo de México y amenaza a Texas

Podría convertirse en un huracán de categoría tres o cuatro en las próximas horas. Bush declaró esta mañana el estado de emergencia.

EFECTOS. En Cuba persisten 2,6 millones de evacuados y pueblos enteros bajo el agua. REUTERS EFECTOS. En Cuba persisten 2,6 millones de evacuados y pueblos enteros bajo el agua. REUTERS
11 Septiembre 2008

TEXAS, Estados Unidos.- El huracán Ike acumuló fuerzas esta madrugada mientras surcaba las aguas cálidas del Golfo de México, en un trayecto que bordeará el corazón de la producción petrolera marina de Estados Unidos, antes de llegar a la costa de Texas.

Ike se convirtió en un ciclón de categoría dos, con vientos de 155 kilómetros por hora, y podría tocar tierra como una feroz tormenta de categoría cuatro con vientos de 213 kilómetros por hora, pronosticó el Centro de Huracanes de Estados Unidos.

Nueva Orleans -aún marcada por el recuerdo del huracán Katrina, que en 2005 provocó la muerte de 1.500 personas y causó daños por U$S 80.000 millones- parece estar fuera de peligro. Las autoridades de Texas, en cambio, ordenaron la evacuación de algunos residentes en los condados de Matagorda y Brazoria.

Hasta el momento la cantidad de desplazados es mínima en comparación con los dos millones de personas que huyeron la semana pasada de las ciudades costeras de Luisiana, amenazadas por el ciclón Gustav. El presidente, George W. Bush, declaró la emergencia federal para ese estado, lo que permite que se le brinde asistencia para desastres.

Omnibus en vez de bolsas
El actual camino de Ike lo llevaría a la costa de Texas, justo al norte de Corpus Christi, un importante centro de refinación. Allí, cerca de 250 millas están en alerta por posibles evacuaciones forzadas. Un grupo de colectivos salen camino a refugios del interior y también se está resguardando a ancianos y enfermos.

El gobernador de Texas, Rick Perry, reconoció que algunos habitantes probablemente se resistirán a los llamados de evacuación. "Pero yo quiero ver colectivos, no bolsas con cadáveres", dramatizó. Las lluvias torrenciales podrían provocar más daños que los vientos, especialmente en áreas densamente pobladas.

En Cuba, el huracán Ike dañó más de 200.000 viviendas y, aunque perdonó a La Habana, sus lluvias provocaron derrumbes en 50 edificios de la capital. Además, 30.000 casas se derrumbaron, cifra que puede aumentar si continúan las precipitaciones.

A ese número se suman otras 120.000 viviendas afectadas por Gustav, otro potente huracán que azotó la isla el 30 de agosto. Como consecuencia, Cuba tiene un déficit de 500.000 viviendas. (Reuters)

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