13 Enero 2003 Seguir en 
José María Avila, de 4 años, estaba jugando con sus amigos a pocos metros de su casa del barrio Independencia, de Aguilares, el jueves pasado a las 21. Nunca más lo vieron. Ayer, un perro descubrió el cuerpo, que estaba enterrado en una obra en construcción, tres cuadras al oeste de su vivienda. El pequeño apareció muerto y desnudo, por lo que los investigadores no descartan que haya sido violado.
El niño vivía en Belgrano 1.357, junto con sus padres y sus tres hermanos. En el momento de su desaparición, su padre estaba trabajando como mozo y su madre, en una casa de familia. José María había quedado al cuidado de su abuela. Su hermano mayor, de 6 años, fue el último en verlo. Dijo a la Policía que habían estado jugando y que pensaba que se había vuelto a su casa. Pero las horas pasaron y el chico no apareció. Todo el barrio y la Policía salieron a buscarlo por la ciudad.Ayer a las 19.40, un vecino del barrio siguió a su perro que ladraba en una obra en construcción. El animal había cavado y se veían partes del cuerpo de José María. La conmoción se adueñó del lugar. Anoche, la Policía buscaba pruebas para descubrir al asesino. La investigación está a cargo del comisario Luis Pablo Carrizo.
El niño vivía en Belgrano 1.357, junto con sus padres y sus tres hermanos. En el momento de su desaparición, su padre estaba trabajando como mozo y su madre, en una casa de familia. José María había quedado al cuidado de su abuela. Su hermano mayor, de 6 años, fue el último en verlo. Dijo a la Policía que habían estado jugando y que pensaba que se había vuelto a su casa. Pero las horas pasaron y el chico no apareció. Todo el barrio y la Policía salieron a buscarlo por la ciudad.Ayer a las 19.40, un vecino del barrio siguió a su perro que ladraba en una obra en construcción. El animal había cavado y se veían partes del cuerpo de José María. La conmoción se adueñó del lugar. Anoche, la Policía buscaba pruebas para descubrir al asesino. La investigación está a cargo del comisario Luis Pablo Carrizo.






