13 Enero 2003 Seguir en 
Londres.- Gran Bretaña no apoyará un ataque contra Irak dirigido por Estados Unidos, sin el aval de las Naciones Unidas, aseguró la ministra de Desarrollo Internacional británica, Claire Short.
Short, que de esta forma se ha convertido en uno de los primeros políticos británicos en expresar públicamente su opinión sobre la crisis en torno de Irak, señaló que Gran Bretaña tiene la responsabilidad de asegurar que la situación se maneje con el aval de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). En una entrevista para la cadena de televisión británica ITV, remarcó que ese es justamente el rol de Gran Bretaña en este momento histórico y difícil.
La funcionaria dijo también que mucha gente en Cercano Oriente teme y desconfía del presidente de Estados Unidos, George W. Bush, porque se percibe que no ha hecho lo suficiente como para restaurar la paz en la región. El primer ministro británico, Tony Blair, y el ministro del Interior, Jack Straw, consideran que sería mejor que las Naciones Unidas aprueben una acción militar contra Irak en una nueva resolución, antes de que se declare la guerra.
En tanto, Estados Unidos continúa enviando tropas al Golfo Pérsico. El ejército envió a territorio iraquí dos brigadas de una división mecanizada de una base de Georgia, y personal especializado y de Inteligencia establecido en Alemania.
Además, la fuerza aérea tiene previsto enviar bombarderos B-1B de la base de Ellsworth, en Dakota del Sur, y aviones caza F-15C y F-15E junto a aviones espía "Predator". Para completar la fuerza de ataque, la Armada tiene preparados para que retornen al Golfo dos portaaviones: el George Washington y el Abraham Lincoln, con alrededor de 150 aviones. (Télam-SNI)
Short, que de esta forma se ha convertido en uno de los primeros políticos británicos en expresar públicamente su opinión sobre la crisis en torno de Irak, señaló que Gran Bretaña tiene la responsabilidad de asegurar que la situación se maneje con el aval de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). En una entrevista para la cadena de televisión británica ITV, remarcó que ese es justamente el rol de Gran Bretaña en este momento histórico y difícil.
La funcionaria dijo también que mucha gente en Cercano Oriente teme y desconfía del presidente de Estados Unidos, George W. Bush, porque se percibe que no ha hecho lo suficiente como para restaurar la paz en la región. El primer ministro británico, Tony Blair, y el ministro del Interior, Jack Straw, consideran que sería mejor que las Naciones Unidas aprueben una acción militar contra Irak en una nueva resolución, antes de que se declare la guerra.
En tanto, Estados Unidos continúa enviando tropas al Golfo Pérsico. El ejército envió a territorio iraquí dos brigadas de una división mecanizada de una base de Georgia, y personal especializado y de Inteligencia establecido en Alemania.
Además, la fuerza aérea tiene previsto enviar bombarderos B-1B de la base de Ellsworth, en Dakota del Sur, y aviones caza F-15C y F-15E junto a aviones espía "Predator". Para completar la fuerza de ataque, la Armada tiene preparados para que retornen al Golfo dos portaaviones: el George Washington y el Abraham Lincoln, con alrededor de 150 aviones. (Télam-SNI)







