12 Enero 2003 Seguir en 
CARACAS.- Opositores al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, buscan ahora apoyo internacional, incluso de la ONU, en la lucha que libran para que el gobernante renuncie, en medio de un paro que casi ha detenido las vitales operaciones petroleras del país.
Los adversarios del militar retirado apoyaron la idea, respaldada también por Estados Unidos, de formar un "grupo de amigos" del quinto exportador mundial de crudo. Se procura que ese grupo sustente los esfuerzos de la OEA en una mesa de negociación que busca una vía electoral a la profunda crisis que afecta a Venezuela.
El secretario general de la principal central obrera del país, el opositor Manuel Cova, dijo a periodistas que estaban haciendo un llamamiento a la comunidad internacional para que active mecanismos que ayuden a una salida pacífica al conflicto político que ha polarizado a los venezolanos en torno de Chávez.
Chávez, quien ganó la presidencia en 1998 con un amplio apoyo popular, alega que sus adversarios son una minoría de oligarcas opuestos a sus reformas, por medio de las cuales ha entregado créditos baratos y ha prometido repartir tierras a los pobres. Venezuela vive un "paro cívico" desde el 2 de diciembre, convocado por dirigentes empresariales, sindicales y políticos que exigen la renuncia del presidente y la convocatoria a elecciones anticipadas.
Chávez dijo que había hablado esta semana con Kofi Annan -secretario general de la ONU- para explicarle que en su país no se está librando una lucha democrática sino una batalla con un grupo de fascistas que tratan de derrocarlo. El presidente acusó a los empresarios opositores de tratar de matar de hambre al pueblo venezolano, y pidió a las FF.AA. que se preparen para tomar las plantas y los depósitos de alimentos paralizados por la huelga. (Reuter-Especial)
Los adversarios del militar retirado apoyaron la idea, respaldada también por Estados Unidos, de formar un "grupo de amigos" del quinto exportador mundial de crudo. Se procura que ese grupo sustente los esfuerzos de la OEA en una mesa de negociación que busca una vía electoral a la profunda crisis que afecta a Venezuela.
El secretario general de la principal central obrera del país, el opositor Manuel Cova, dijo a periodistas que estaban haciendo un llamamiento a la comunidad internacional para que active mecanismos que ayuden a una salida pacífica al conflicto político que ha polarizado a los venezolanos en torno de Chávez.
Chávez, quien ganó la presidencia en 1998 con un amplio apoyo popular, alega que sus adversarios son una minoría de oligarcas opuestos a sus reformas, por medio de las cuales ha entregado créditos baratos y ha prometido repartir tierras a los pobres. Venezuela vive un "paro cívico" desde el 2 de diciembre, convocado por dirigentes empresariales, sindicales y políticos que exigen la renuncia del presidente y la convocatoria a elecciones anticipadas.
Chávez dijo que había hablado esta semana con Kofi Annan -secretario general de la ONU- para explicarle que en su país no se está librando una lucha democrática sino una batalla con un grupo de fascistas que tratan de derrocarlo. El presidente acusó a los empresarios opositores de tratar de matar de hambre al pueblo venezolano, y pidió a las FF.AA. que se preparen para tomar las plantas y los depósitos de alimentos paralizados por la huelga. (Reuter-Especial)







