Salma Hayek: la actriz que desafió a la pintora

A nadie le sorprendió que esta chica de ojos grandes y cuerpo menudo pase de vivir en Veracruz, a convertirse en una de las latinas mejor pagadas.

Dicen de ella que es una mujer muy lista. Y también de mucho carácter. Por eso, a nadie le sorprendió que esta chica de ojos grandes y cuerpo menudo pase de vivir en Coatzacaoalcos (Veracruz), a convertirse en una de las actrices latinas mejor pagadas y más solicitadas de Hollywood. Sin duda, la perseverancia juega un factor muy importante en la vida de Salma Hayek, que es la que le llevó a la postre a declararse en huelga de hambre cuando tenía tan solo 12 años, para que sus padres la mandaran a estudiar a los Estados Unidos.
Su padre de origen libanés con negocios en el mundo del petróleo, y su madre, cantante de ópera, accedieron por fin a los deseos de su hija con el convencimiento de que pronto esa obsesión se acabaría diluyendo. Pero pronto comprendieron que la rebelde "chaparrita", no iba a tirar la toalla tan fácilmente. Cuando acabó sus estudios de Relaciones Internacionales en Estados Unidos, volvió a México para iniciar su carrera profesional como actriz. Allí participó en un culebrón, "Teresa", que abandonaría a los 22 años para irse a Hollywood. Todavía no era una actriz consagrada, pero atrás dejaba toda una vida llena de comodidades, con dos casas, chofer propio y criada. Y todo eso por un sueño: el de hacer lo que realmente le gustaba. A partir de ahí, las películas de éxito se sucederían, pero, como a todo el mundo le pasa, ella también encontró sus propias piedras en el camino. Y la actriz latina más sexy del momento no podía ser la excepción. Después de rodar "Desperado" a las órdenes de Robert Rodríguez se le fue acabando el dinero y con él se le escapaba el sueño de triunfar en Hollywood. Fue así que llamó a las puertas de los productores, que no se le abrieron con facilidad, al tiempo que fue rechazando las sucesivas ofertas que le llegaban de México.
Por fin consiguió pasar esa mala racha y rodó películas como "Abierto hasta el amanecer" que le supone la fama a nivel mundial y el no tener que esperar ansiosamente al lado del teléfono para que le ofrezcan un papel. Después de ese sensual baile con una serpiente colgada de su cuello, nada volvió a ser lo mismo y pronto vendrían otros éxitos como "The Faculty", "Dogma", o "Wild, wild west", junto a Will Smith.
Una vez situada en el complicado olimpo de las estrellas, Salma decide descubrir nuevos mundos y nuevas experiencias. Quizá porque sea claustrofóbica y necesita tener siempre una ventana cerca (no en vano su productora se llama "Ventana Rosa"), o bien porque el papel de ser estrella necesita ciertos respiros, la cuestión es que ella no dice que no a la oportunidad de trabajar en otros países por mucho menos dinero. Este es el caso de "La gran vida", donde trabajó con su admirado, Carmelo Gómez, uno de los actores españoles más cotizados.
Los que han trabajado con ella aseguran que es una mujer con mucho carisma. "Cuando clava su intensa mirada sabes que algo no funciona. Y es que una de sus obsesiones es el poder controlarlo todo", declara Robert Rodríguez. Pero no deja de ser algo normal en una persona que invierte su dinero en producciones propias como "El coronel no tiene quien le escriba" o en la esperada "Frida", que acaba de estrenarse en Tucumán. Proyecto que dicho sea de paso, la enfrentó a Jennifer López que también se había interesado por interpretar la historia de ese personaje. Para la interpretación de la desgarradora vida de Frida Kahlo, Salma debió afeitarse las cejas para poder presentar el tupido entrecejo de la pintora mexicana, un personaje verdaderamente difícil de llevar a la pantalla por ser histórico y contener una personalidad compleja. "Creo que el mayor obstáculo para hacer la película fui yo misma porque estaba tan obsesionada con Frida y el tema de hacerlo con nivel, que nunca creí que era lo suficientemente buena", dijo la actriz en una entrevista reciente.
Muchos críticos creen que ninguna actriz mexicana había tenido un desempeño tan importante en Hollywood desde los días gloriosos de Dolores del Río. Pero el futuro es todavía muy promisorio para la joven actriz.
Sobre todo porque para Hayek no hay nada imposible. Si tiene que esperar para poner en marcha un proyecto, esperará. Y es que ella es ante todo una mujer de carácter. Carácter que le sirve para afirmar sin rodeos que la mayoría de los desnudos que se ven en el cine son gratuitos. Carácter como para que la tachen de remilgada por negarse a rodar escenas de desnudo y al mismo tiempo, ser considerada como la bomba latina por excelencia. Y carácter como para enseñar a todos a través de la televisión, cómo se prepara un buen tequila en México: lamiendo el cuello del español Antonio Banderas.

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