Cada cual tiene su ideal del momento perfecto, ese breve lapso de tiempo en el que uno se imagina haciendo algo que realmente le gusta. No tanto una actividad gloriosa o rentable o benéfica para la sociedad o la especie humana. Sino un pasatiempo íntimamente satisfactorio. Para la artista plástica María Inés Aguirre, ese momento perfecto sobreviene cuando se para frente a la tela en blanco y empieza a jugar con los colores. Es decir: cuando crea a través de la pintura. "Desde que nací sabía que iba a dedicarme a esto. Y así fue. Durante toda mi vida no hice otra cosa más que pintar", comenta.
Nacida en Entre Ríos, María Inés llegó a Tucumán en la adolescencia y cursó la Licenciatura en Artes Plásticas en la Universidad Nacional de Tucumán. "Tengo mis mejores recuerdos de la facultad. Asistí al taller de Ezequiel Linares, con quien aprendí todo lo que hoy aplico en mi obra. Fue allí donde descubrí los secretos del color", señala. En 1988, la joven artista descubrió un mundo nuevo, al viajar becada a Italia. Vivió en Venecia, Pádova, Austria y China. Expuso sus obras en las principales ciudades europeas y también de América Latina. Hoy, María Inés vive en Londres, junto a su marido, el realizador inglés Michael D. Hutchinson y dos sus hijas. "Siempre vengo a Tucumán a visitar a mi familia. Y cada vez que lo hago, intento llevarme algo de lo que me falta en Londres: tierra, cielo, recuerdos, afectos, etcétera", cuenta. Dedicada de lleno a la abstracción, María Inés trabajó mucho con formas humanas, siempre con una línea expresionista, llena de movimiento y de luz, hasta que el hombre comenzó a perderse en la inmensidad de ese espacio. "Mis cuadros son muy coloridos porque soy una apasionada del color. Yo misma fabrico mis pinturas porque quiero lograr tonos absolutamente personales. Siempre trato que mis obras tengan luz propia. Esa luz que me falta en Londres y que abunda aquí, en Tucumán", agrega.
La artista está preparando actualmente una muestra gigante en Pádova, que llevará luego a Milán y a Roma. "En esta oportunidad estoy presentando trabajos en tres dimensiones hechos con papel. Lo que hago es cortar el papel en varias capas y luego darles movimiento. Me gustan que mis cuadros tengan movimiento", declara. Como esa serie sobre la luz en la que trabajó con pintura fosforescente. "Fue una muestra que realicé en Londres y que tenía un encanto especial porque los cuadros mostraban su propia luz, pero era una luz que sólo aparecía en la oscuridad. Ahí se podía ver que los cuadros tienen alma", manifestó. María Inés asegura que a mediados de año presentará una muestra en Buenos Aires. "Añoro volver a la Argentina porque me encuentro con todo lo que fue mío y que no tengo en Londres. Es como cuando uno se va de la casa y siempre siente nostalgia", concluyó.
Nacida en Entre Ríos, María Inés llegó a Tucumán en la adolescencia y cursó la Licenciatura en Artes Plásticas en la Universidad Nacional de Tucumán. "Tengo mis mejores recuerdos de la facultad. Asistí al taller de Ezequiel Linares, con quien aprendí todo lo que hoy aplico en mi obra. Fue allí donde descubrí los secretos del color", señala. En 1988, la joven artista descubrió un mundo nuevo, al viajar becada a Italia. Vivió en Venecia, Pádova, Austria y China. Expuso sus obras en las principales ciudades europeas y también de América Latina. Hoy, María Inés vive en Londres, junto a su marido, el realizador inglés Michael D. Hutchinson y dos sus hijas. "Siempre vengo a Tucumán a visitar a mi familia. Y cada vez que lo hago, intento llevarme algo de lo que me falta en Londres: tierra, cielo, recuerdos, afectos, etcétera", cuenta. Dedicada de lleno a la abstracción, María Inés trabajó mucho con formas humanas, siempre con una línea expresionista, llena de movimiento y de luz, hasta que el hombre comenzó a perderse en la inmensidad de ese espacio. "Mis cuadros son muy coloridos porque soy una apasionada del color. Yo misma fabrico mis pinturas porque quiero lograr tonos absolutamente personales. Siempre trato que mis obras tengan luz propia. Esa luz que me falta en Londres y que abunda aquí, en Tucumán", agrega.
La artista está preparando actualmente una muestra gigante en Pádova, que llevará luego a Milán y a Roma. "En esta oportunidad estoy presentando trabajos en tres dimensiones hechos con papel. Lo que hago es cortar el papel en varias capas y luego darles movimiento. Me gustan que mis cuadros tengan movimiento", declara. Como esa serie sobre la luz en la que trabajó con pintura fosforescente. "Fue una muestra que realicé en Londres y que tenía un encanto especial porque los cuadros mostraban su propia luz, pero era una luz que sólo aparecía en la oscuridad. Ahí se podía ver que los cuadros tienen alma", manifestó. María Inés asegura que a mediados de año presentará una muestra en Buenos Aires. "Añoro volver a la Argentina porque me encuentro con todo lo que fue mío y que no tengo en Londres. Es como cuando uno se va de la casa y siempre siente nostalgia", concluyó.







