Tucumán continúa en la mitad de la tabla

Según un informe de la consultora Delphos Investment, la integración comercial (ubicación geográfica y nivel de exportaciones), el capital humano y el impulso a la tecnología constituyen la fortaleza de Tucumán. Las debilidades son conocidas: fuerte presión fiscal, elevados indicadores de pobreza y falta de infraestructura.

CENTRO URBANO. La ciudad de Buenos Aires encabeza la medición y desde allí sale la mayor parte de la producción que las provincias exportan.
CENTRO URBANO. La ciudad de Buenos Aires encabeza la medición y desde allí sale la mayor parte de la producción que las provincias exportan.
24 Agosto 2008
La combinación de una serie de indicadores muestra que a Tucumán le falta camino por recorrer para ser considerada como una provincia competitiva. La presión fiscal sobre el sector productivo, la falta de infraestructura suficiente para necesaria para la expansión económica y los indicadores socioeconómicos elevados siguen siendo materias pendientes. Sin embargo, hay dos factores que permiten a Tucumán posicionarse como la provincia más competitiva del NOA: el valor agregado de su capital humano, sumado al impulso de la ciencia y la tecnología, y la integración comercial con el mundo, forjada durante los  últimos años por los distintos factores productivos. Estas conclusiones surgen de un estudio elaborado por la agencia Delphos Investment, una consultora privada que desde hace más de una década sigue la evolución de las economías provinciales.
La competitividad es el medio ambiente creado en una economía de mercado, el cual es suficientemente atractivo para localizar y desarrollar actividades económicas en ella. Los factores que generan ese ambiente son los que constituyen las fortalezas de esa economía y que deben ser mejorados a fin de mantener y mejorar la competitividad mientras que aquellos factores considerados como debilidades pueden ser corregidos o minimizados a través de la intervención de política pública, indica el informe privado al que accedió LA GACETA. En ese ranking, Tucumán se ubica en la mitad de la tabla: está en el lugar 14 entre las 24 jurisdicciones que integran la Argentina. Además, lidera el ranking regional.
Para la elaboración de la medición, Delphos tomó en cuenta la inversión en ciencia y tecnología y el aporte de su capital humano; la integración comercial; la infraestructura, la capacidad productiva y la presión fiscal, el desarrollo humano y el financiamiento del sector público. La amplia cobertura de los servicios básicos y de salud, el desarrollo de las telecomunicaciones, la calidad de su red vial y la concentración de las entidades financieras que mueven el capital del país ponen a la Ciudad de Buenos Aires en la cúspide del ranking nacional. “San Juan se alza con el segundo puesto apoyado en una dinámica de sus exportaciones y un alto nivel de diversificación por destino de sus despachos al exterior”, dice el informe privado. Otro punto a favor es el bajo nivel de presión fiscal, medido por medio del cobro de impuestos a los ingresos brutos y sellos.
Chubut ha modificado su realidad económica y financiera durante los últimos años de la mano de la mejora en los precios de los productos que produce y de una gestión de gobierno activa y focalizada en captar inversiones productivas, acota el diagnóstico.  
Del cuarto al séptimo lugar existe una suerte de paridad. San Luis logra la cuarta posición gracias a sus buenos registros en el rubro de Ciencia y Tecnología, Desarrollo Humano e Integración Comercial. En esta última medida, este distrito se alza con el mejor indicador de diversificación de exportaciones según destino.  La baja presión tributaria también es un aspecto positivo, lo cual se refleja en el interés de radicación de las empresas y en el alto grado de industrialización de su producción.  
La provincia más austral del país, Tierra del Fuego, logra el quinto lugar gracias a las fortalezas que muestra en materia de Desarrollo Humano y Financiamiento. Sin embargo, cabe aclarar que la baja densidad poblacional y la concentración de la misma en tan sólo dos ciudades relativamente pequeñas (Ushuaia y Río Grande) constituyen un factor decisivo para alcanzar estas mediciones.   
El distrito que se sitúa en el último lugar del ranking de competividad es Chaco. Le siguen Formosa y Santiago del Estero. Estas provincias, según Delphos Investment, “muestran condiciones poco propicias para el desarrollo económico en virtud de las deficiencias en materia de infraestructura, financiamiento, tratamiento fiscal, aliento a inversiones privadas e integración comercial”.

Fortalezas y debilidades
En los primeros 10 lugares se ubican cuatro provincias patagónicas ricas en recursos naturales, con baja densidad poblacional y libres de problemas de pobreza estructural. Ellas son Chubut, Tierra del Fuego, Río Negro y Santa Cruz.

En el “top ten” también están San Juan, San Luis y La Rioja, tres provincias beneficiadas con promociones industriales, y dos distritos con riqueza agrícola e industrial: Córdoba y Santa Fe.

Tucumán es la mejor provincia posicionada en el NOA, según Delphos. Le siguen Catamarca (puesto 16), Salta (19), Jujuy (20) y Santiago del Estero (22). Entre Ríos es la mejor ubicada de la zona NEA (puesto 15).

Las provincias que encabezan la medición de competitividad son muy dependientes de las materias primas que producen. “Deben aprovechar el momento para diversificar la base productiva”, sugiere la consultora.

“Aquellos distritos que no registran buenas mediciones, deberán revisar las políticas públicas, con el fin de formular un programa que permita apuntalar las actividades productivas”, indica Delphos Investment.

Para potenciar la competitividad, dice la consultora, “será necesario establecer reglas claras, recortar la carga tributaria y facilitar el acceso al financiamiento y no quedar rezagados en la carrera tecnológica”.

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