Un experto afirma que el sistema tributario en general es confiscatorio

24 Agosto 2008
“Cuando en medio del conflicto agrario la pregunta que se formulaba era si las retenciones eran confiscatorias, habría que decir que el sistema tributario en general es confiscatorio”, dijo a LA GACETA el presidente del Colegio de Graduados en Ciencias Económicas de Tucumán, Juan Carlos Morell.
“Un ejemplo al que permanentemente hacemos referencia impuesto al cheque, que es muy gravoso y  castiga al que está en la economía formal. Con este tipo de tributos, el Estado no sólo no alienta la incorporación de contribuyentes a la formalidad, sino que los expulsa, porque genera una deventaja comparativa muy grande”, destacó.
En el plano provincial, Morell hizo referencia al impuesto Inmobiliario. “Compartimos que la realidad, como consecuencia del ajuste de valores de las propiedades tienen que crecer las valuaciones, pero resulta desproporcionado que no se toquen las alícuotas, que se fijaron en niveles altos cuando la evasión fiscal era de otra magnitud”, indicó. Destacó que el Estado provincial desaprovechó los años de crecimiento de la economía y de la recaudación tributaria para efectuar un replanteo real del sistema impositivo, en especial en lo que refiere a la rebaja de alícuotas.
Una desventaja que tiene el inversor en Tucumán con respecto a Santiago del Estero, por ejemplo, es que en la provincia vecina toda la producción primaria goza de alícuota cero de Ingresos Brutos, beneficio que en Tucumán sólo comprende a la citricultura y a la producción de arándanos.
“Otra situación que se da es una confusión de roles, ya que el Estado ve y trata al contribuyente como su enemigo, situación que también se observa a la inversa. En realidad, el tributo tiene otro sentido, en el que debe propiciarse la voluntad de pago de los impuestos, pero con reglas de juego claras, por supuesto”, señaló Morell.
El sistema tributario de Tucumán también desalienta el consumo con tarjetas de créditos, ya que el que compra a través de los plásticos en nuestra provincia debe pagar impuesto de sellos en cada transacción. “Al margen de lo de las tarjetas, hay muchas operaciones comerciales que no se transparentan por lo oneroso que significa dar intervención a un contrato por lo caro que es el impuesto a los sellos”, resaltó Morell.

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