10 Enero 2003 Seguir en 
Washington.- Estados Unidos insistió en que Irak posee armas escondidas, luego de que el jefe de los inspectores de la ONU, Hans Blix, dijo que la declaración iraquí no responde a muchas preguntas sobre su armamento, aunque admitió que hasta ahora no se halló nada sospechoso. Si los inspectores no encuentran las armas, es porque Irak las ha escondido muy bien, razonó el vocero de la Casa Blanca. Paralelamente, el director de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) Mohammed El Baradei, informó que no hay rastros humeantes de armas nucleares en los sitios hasta ahora visitados en Irak. En particular, afirmó que unos controvertidos cargamentos de tubos de aluminio, que según Washington estaban destinados para desarrollar armas atómicas, no sirven para tales propósitos.
El informe oral de los equipos de inspectores de la ONU y de la AIEA es ambiguo. Sin embargo, ha aportado más argumentos a Washington para emprender una guerra contra el régimen de Saddam Hussein. El primer ministro británico, Tony Blair, principal aliado del presidente estadounidense, George W. Bush, en la campaña contra Irak, afirmó sin embargo que a los inspectores de la ONU en Irak hay que darles todo el tiempo que necesiten -varios meses más, dijo El Baradei- para completar su labor. Según Blair, el 27 de enero -fecha en la que los inspectores actualizarán sus informes- no debe ser visto como un ultimátum.
Habrá respuestas
En Bagdad, el gobierno de Saddam Hussein afirmó que está dispuesto a contestar las preguntas de los inspectores de armas que quedaron sin responder sobre su informe de armamento, presentado el 7 de diciembre pasado. Bagdad se quejó por escrito a la ONU por los interrogatorios de los inspectores de armas que calificó de injustificados e hizo una lista de ejemplos concretos. Según diplomáticos de la ONU, Irak no informó a los inspectores sobre el paradero de más de 6.000 cuerpos explosivos con gases venenosos, que datan del tiempo de la guerra entre Irak e Irán. Además, no está claro el destino de cerca de 550 granadas de gas mostaza y 50 cabezas misilísticas convencionales que estaban en poder de Irak en la década de 1990, según pudieron comprobar en esos años los inspectores de la ONU.
Estas preguntas y otras semejantes deben ser respondidas rápidamente por Bagdad, explicaron varios de los 15 embajadores de los países miembro del Consejo de Seguridad de la ONU. "Irak debe dar respuestas. En caso contrario, deja pasar una oportunidad muy importante", dijeron. (Télam/DPA)
La disputa nuclear con Corea
SEUL/WASHINGTON.- Las tensiones entre Corea del Norte y Estados Unidos parecieron disminuir, cuando ambas partes dieron señales de estar dispuestas a dar prioridad a la diplomacia para superar sus diferencias. Según trascendió, Corea del Norte accedería a abandonar su programa nuclear si Estados Unidos reafirma un comunicado conjunto de 2000, que declara que las dos naciones no tienen intenciones hostiles una hacia la otra.
En Washington, el portavoz presidencial Ari Fleischer dijo que se le había autorizado a un diplomático norcoreano a reunirse con el ex embajador estadounidense ante la ONU. Se trata de Bill Richardson, quien ocupó ese cargo en el gobierno de Bill Clinton y ahora es gobernador de Nuevo México. Sin embargo, Richardson dejará en claro que no hablará en nombre de Estados Unidos y que reiterará la posición norteamericana de que Washington está listo para conversar, pero no negociará.
Puertas adentro
La posibilidad de una salida al enfrentamiento sobre el programa nuclear norcoreano surgió al día siguiente de que Washington ofreció dialogar con el país comunista asiático. En público, al menos, Corea del Norte ha mantenido su retórica antiestadounidense y no ha respondido a la oferta de Washington, pero una fuente diplomática con lazos estrechos con Pyongyang sugirió que estaba suavizando su postura. (Reuter)
El informe oral de los equipos de inspectores de la ONU y de la AIEA es ambiguo. Sin embargo, ha aportado más argumentos a Washington para emprender una guerra contra el régimen de Saddam Hussein. El primer ministro británico, Tony Blair, principal aliado del presidente estadounidense, George W. Bush, en la campaña contra Irak, afirmó sin embargo que a los inspectores de la ONU en Irak hay que darles todo el tiempo que necesiten -varios meses más, dijo El Baradei- para completar su labor. Según Blair, el 27 de enero -fecha en la que los inspectores actualizarán sus informes- no debe ser visto como un ultimátum.
Habrá respuestas
En Bagdad, el gobierno de Saddam Hussein afirmó que está dispuesto a contestar las preguntas de los inspectores de armas que quedaron sin responder sobre su informe de armamento, presentado el 7 de diciembre pasado. Bagdad se quejó por escrito a la ONU por los interrogatorios de los inspectores de armas que calificó de injustificados e hizo una lista de ejemplos concretos. Según diplomáticos de la ONU, Irak no informó a los inspectores sobre el paradero de más de 6.000 cuerpos explosivos con gases venenosos, que datan del tiempo de la guerra entre Irak e Irán. Además, no está claro el destino de cerca de 550 granadas de gas mostaza y 50 cabezas misilísticas convencionales que estaban en poder de Irak en la década de 1990, según pudieron comprobar en esos años los inspectores de la ONU.
Estas preguntas y otras semejantes deben ser respondidas rápidamente por Bagdad, explicaron varios de los 15 embajadores de los países miembro del Consejo de Seguridad de la ONU. "Irak debe dar respuestas. En caso contrario, deja pasar una oportunidad muy importante", dijeron. (Télam/DPA)
SEUL/WASHINGTON.- Las tensiones entre Corea del Norte y Estados Unidos parecieron disminuir, cuando ambas partes dieron señales de estar dispuestas a dar prioridad a la diplomacia para superar sus diferencias. Según trascendió, Corea del Norte accedería a abandonar su programa nuclear si Estados Unidos reafirma un comunicado conjunto de 2000, que declara que las dos naciones no tienen intenciones hostiles una hacia la otra.
En Washington, el portavoz presidencial Ari Fleischer dijo que se le había autorizado a un diplomático norcoreano a reunirse con el ex embajador estadounidense ante la ONU. Se trata de Bill Richardson, quien ocupó ese cargo en el gobierno de Bill Clinton y ahora es gobernador de Nuevo México. Sin embargo, Richardson dejará en claro que no hablará en nombre de Estados Unidos y que reiterará la posición norteamericana de que Washington está listo para conversar, pero no negociará.
Puertas adentro
La posibilidad de una salida al enfrentamiento sobre el programa nuclear norcoreano surgió al día siguiente de que Washington ofreció dialogar con el país comunista asiático. En público, al menos, Corea del Norte ha mantenido su retórica antiestadounidense y no ha respondido a la oferta de Washington, pero una fuente diplomática con lazos estrechos con Pyongyang sugirió que estaba suavizando su postura. (Reuter)







