09 Enero 2003 Seguir en 
"Yo justo pensaba en que ella tenía que venir aquí. Me había dicho ?quedate tranquila, Ester, que el lunes a la siesta vengo?, y a mí me sorprendió que no apareciera. ¿Cómo iba a saber que en ese mismo momento la estaban matando?". Con los ojos húmedos de lágrimas, Ester Urbano de Fernández, la peluquera de Margarita Bitar, quien fue asesinada el lunes a la tarde en su departamento de Barrio Norte, recordó a quien ella consideraba su amiga. "Tienen que detener al que hizo esto. Ella era una persona de bien, y no merecía ese final", aseguró la mujer.
Tanto fuentes judiciales como policiales confían en que el o los asesinos serán detenidos en pocas horas. Y es lo que esperan también los familiares de las víctimas. Ayer, sus sobrinos Juan Pablo y Jorge Luis Bitar estuvieron en Tribunales interiorizándose de la marcha de la investigación. "Todavía no pudimos entrar al departamento. Estamos asombrados de que haya pasado una cosa así", le dijeron a LA GACETA. "Confiamos en el trabajo que hace la Policía, pero sobre todo porque queremos que esta gente esté presa y no dañen a otros inocentes", afirmaron.
La Policía supone que la víctima conocía a alguno de los homicidas, y que por eso le abrió la puerta. El hecho de que se haya encontrado una prenda de vestir de un menor en el interior del departamento hace pensar que un chico fue quien logró que le franquearan la puerta. La hipótesis es que detrás de él entró otra persona, adulta, quien se encargó de reducir a la mujer, atarla, golpearla y finalmente matarla.
Una certeza
Hasta el momento todo apunta a un robo. En las torres ubicadas en 25 de Mayo 950 todos sabían que Margarita vivía sola. "Desde que vino a vivir al departamento se hizo muy conocida. Era una excelente persona, aunque demasiado confiada", afirmó Ester. La mujer no tenía grandes sumas de dinero en la casa. En realidad, a no ser que se encuentre a los homicidas con la plata encima, nunca podrá saberse con certeza cuánto se llevaron. "Siempre fue muy reservada en ese sentido", dijeron sus familiares. En ese sentido, una de las posibilidades de identificar a los criminales son las joyas que se llevaron, algunas de ellas antiguas y singulares, que podrían ser reconocidas por la familia de Margarita. Ester reconoció que el homicidio le cambió la fisonomía a la zona. "Señor, hay gente que no quiere salir a la puerta. Estamos todos con miedo. Si esto pasa dentro de uno de los departamentos, qué podemos esperar en la calle", dijo. La peluquera era casi una confidente de Margarita. "Muchas veces venía para que la peine y nos quedábamos a almorzar. O me llamaba por teléfono y me decía que se sentía mal, y yo iba a verla. La vamos a extrañar muchísimo", aseguró.
Anoche, la cúpula de la Dirección de Investigaciones, los comisarios Marcial Escobar y Carlos Vega, analizaban con el fiscal Horacio Villalba y el secretario Daniel Clemente los pasos a seguir. Durante la tarde se habían realizado algunos allanamientos, pero no se encontró nada que pudiera ser relacionado con la causa. Mientras tanto, un brutal homicida anda suelto por Barrio Norte.
Tanto fuentes judiciales como policiales confían en que el o los asesinos serán detenidos en pocas horas. Y es lo que esperan también los familiares de las víctimas. Ayer, sus sobrinos Juan Pablo y Jorge Luis Bitar estuvieron en Tribunales interiorizándose de la marcha de la investigación. "Todavía no pudimos entrar al departamento. Estamos asombrados de que haya pasado una cosa así", le dijeron a LA GACETA. "Confiamos en el trabajo que hace la Policía, pero sobre todo porque queremos que esta gente esté presa y no dañen a otros inocentes", afirmaron.
La Policía supone que la víctima conocía a alguno de los homicidas, y que por eso le abrió la puerta. El hecho de que se haya encontrado una prenda de vestir de un menor en el interior del departamento hace pensar que un chico fue quien logró que le franquearan la puerta. La hipótesis es que detrás de él entró otra persona, adulta, quien se encargó de reducir a la mujer, atarla, golpearla y finalmente matarla.
Una certeza
Hasta el momento todo apunta a un robo. En las torres ubicadas en 25 de Mayo 950 todos sabían que Margarita vivía sola. "Desde que vino a vivir al departamento se hizo muy conocida. Era una excelente persona, aunque demasiado confiada", afirmó Ester. La mujer no tenía grandes sumas de dinero en la casa. En realidad, a no ser que se encuentre a los homicidas con la plata encima, nunca podrá saberse con certeza cuánto se llevaron. "Siempre fue muy reservada en ese sentido", dijeron sus familiares. En ese sentido, una de las posibilidades de identificar a los criminales son las joyas que se llevaron, algunas de ellas antiguas y singulares, que podrían ser reconocidas por la familia de Margarita. Ester reconoció que el homicidio le cambió la fisonomía a la zona. "Señor, hay gente que no quiere salir a la puerta. Estamos todos con miedo. Si esto pasa dentro de uno de los departamentos, qué podemos esperar en la calle", dijo. La peluquera era casi una confidente de Margarita. "Muchas veces venía para que la peine y nos quedábamos a almorzar. O me llamaba por teléfono y me decía que se sentía mal, y yo iba a verla. La vamos a extrañar muchísimo", aseguró.
Anoche, la cúpula de la Dirección de Investigaciones, los comisarios Marcial Escobar y Carlos Vega, analizaban con el fiscal Horacio Villalba y el secretario Daniel Clemente los pasos a seguir. Durante la tarde se habían realizado algunos allanamientos, pero no se encontró nada que pudiera ser relacionado con la causa. Mientras tanto, un brutal homicida anda suelto por Barrio Norte.






