08 Enero 2003 Seguir en 
El departamento de Margarita Bitar tiene dos dormitorios, un living, un comedor, baño y cocina. Cuando los familiares de la víctima ingresaron encontraron un enorme desorden. Tanto en su cuarto como en el que está al lado, los delincuentes habían revuelto absolutamente todo y tirado al piso gran cantidad de ropa, carteras y elementos personales de la víctima.
Pero a esto no se le prestó mucha atención al principio. Todos miraron hacia una cama, ubicada en el dormitorio que no era el que utilizaba la víctima, donde estaba la mujer, vestida con un camisón y un deshabillé. Los delincuentes la habrían torturado para que les dijera dónde tenía dinero. Tenía marcas de golpes en el cuerpo, pero sobre todo en el rostro.
Había sido atada con fuerza, tanto que en las muñecas le habían quedado profundas marcas en la piel. Los homicidas además la habían arrastrado, todavía con vida, desde la cocina hasta la habitación. Allí la habrían estrangulado con la funda de una almohada, que estaba sobre la cama. También habrían utilizado para esto el cable de una plancha. Se piensa que los asesinos querían asegurarse de que nadie pudiera reconocerlos.
Sin llamar la atención
Jorge, el hermano de Margarita, relató que ella tenía joyas, algunas muy antiguas, de valor, además de dinero, aunque no sabía qué monto. "Lo único que se encontró fue una cadena, con una medalla, que mi hermana tenía puesta en el cuello", relató. Las carteras y las billeteras estaban todas abiertas, tiradas en el piso, lo que da la impresión de que habían buscado dinero en todas partes. A simple vista no faltaban otros objetos, como televisores o equipos de música. Los homicidas no habrían querido llamar la atención de los vecinos llevándose bultos grandes.
Pero a esto no se le prestó mucha atención al principio. Todos miraron hacia una cama, ubicada en el dormitorio que no era el que utilizaba la víctima, donde estaba la mujer, vestida con un camisón y un deshabillé. Los delincuentes la habrían torturado para que les dijera dónde tenía dinero. Tenía marcas de golpes en el cuerpo, pero sobre todo en el rostro.
Había sido atada con fuerza, tanto que en las muñecas le habían quedado profundas marcas en la piel. Los homicidas además la habían arrastrado, todavía con vida, desde la cocina hasta la habitación. Allí la habrían estrangulado con la funda de una almohada, que estaba sobre la cama. También habrían utilizado para esto el cable de una plancha. Se piensa que los asesinos querían asegurarse de que nadie pudiera reconocerlos.
Sin llamar la atención
Jorge, el hermano de Margarita, relató que ella tenía joyas, algunas muy antiguas, de valor, además de dinero, aunque no sabía qué monto. "Lo único que se encontró fue una cadena, con una medalla, que mi hermana tenía puesta en el cuello", relató. Las carteras y las billeteras estaban todas abiertas, tiradas en el piso, lo que da la impresión de que habían buscado dinero en todas partes. A simple vista no faltaban otros objetos, como televisores o equipos de música. Los homicidas no habrían querido llamar la atención de los vecinos llevándose bultos grandes.






