La víctima habría conocido a los homicidas

La puerta de entrada al departamento no estaba forzada. En la zona son frecuentes las visitas de vendedores ambulantes. Buscarán a un canillita.

08 Enero 2003
Una de las primeras preguntas que se hicieron los investigadores fue ¿cómo entraron el o los asesinos? La puerta del departamento no estaba forzada, por lo que se supone que Margarita Bitar les habría abierto. De ese dato se desprende que la mujer podría haber conocido a el o las personas que la mataron.
¿Quién es el homicida, entonces? Si bien los edificios de ese lugar tienen portero, ellos trabajan desde las 8 hasta las 12 y luego de 16 a 20. O sea que en entre las 12 y las 16 no hay nadie. Para ingresar, alguien debería haber abierto la puerta de entrada al edificio a través del portero eléctrico.
Uno de los encargados de la limpieza destacó que, durante la siesta, se le acercó un cadete de una mensajería y le preguntó si sabía si la señora Bitar había salido, ya que debía entregarle un papel. Esta versión condice con la que dio la amiga de la víctima. Pero los investigadores descartarían que el cadete haya tenido algún tipo de protagonismo en el brutal homicidio, ya que luego devolvió el papel, lo que permite suponer que desconocía lo que había sucedido.
Los familiares de Margarita afirman que ella no tenía problemas con nadie. Malena, una vecina del edificio, afirmó que son frecuentes las visitas de vendedores ambulantes y de gente que pide comida o ropa, por lo que tampoco se descarta que alguien, con ese pretexto, haya accedido a la vivienda. Además tiene que haber sabido que la víctima vivía sola y que, por su edad y su débil estado de salud, podría reducirla fácilmente.
Aparentemente los vecinos escucharon gritos, pero nadie llamó a la Policía para denunciar que algo raro estaba pasando.

La ropa de un chico
Hay dos datos que los investigadores están analizando minuciosamente. En la escena del crimen se encontró una prenda de un chico, que los familiares no reconocieron. Sería, según trascendió, un buzo. Se piensa que el menor habría actuado como "entregador", que habría llamado al departamento de la mujer pidiendo algo, y que cuando ella, confiada, abrió la puerta, irrumpió una persona mayor.
El otro dato sugiere la existencia de un inconveniente de la mujer con un vendedor de diarios. Este hombre habría ganado la confianza de Margarita a tal punto que ella le habría dado dinero para que le pague las expensas, y él se habría quedado con $ 50. La mujer, al enterarse, lo habría perdonado. Algunos vecinos, inclusive, dijeron que ella le había comprado a él electrodomésticos, y que este hombre iba a diario al departamento para llevarle el diario. La Policía está tratando de identificarlo para interrogarlo.

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