BUENOS AIRES.- El popular cantante Sandro, quien ayer ofreció una breve y emotiva charla en el patio interno del porteño Instituto del Diagnóstico, donde se halla internado desde el 17 de diciembre a raíz de un cuadro de neumonía aguda, consideró que a su recuperación la llamaría un milagro. Hacia el final de su alocución, el vocalista se manifestó por un 2003 un poco más benévolo para nosotros, los argentinos. "Pido paz, pan, trabajo y honestidad, que es lo que nos hace falta en este país maravilloso que tenemos", manifestó.
Antes había aclarado: "esto no es una conferencia; quiero dar un mensaje que me veo moralmente obligado a dar", y entonces enumeró una serie de gestos de gratitud.
"Mi primer agradecimiento es a Dios Todopoderoso, a Nuestro Señor Jesucristo y a la Santa Virgen, que me permitieron quedarme un tiempo más con todos ustedes. Gracias, Señor, por todo esto", consignó persignándose.
Luego se refirió con palabras elogiosas al equipo médico que lo trató. "Ellos han estado permanentemente al lado mío sin perder en ningún momento mis estados y quizás por eso se dio esta posibilidad maravillosa de estar hoy en este lugar", indicó.
El artista tampoco olvidó al personal de enfermería del nosocomio, y resaltó que lo atendieron "como a un bebé". "Me cuidaron con devoción y mucha entrega", dijo.
"Mi familia, que no faltó un solo segundo al lado de mi cama, también es parte de este milagro", aseveró Roberto Sánchez.
"Doy gracias a las misas de distintas religiones en las que pidieron por mi salud, que hicieron esas cadenas de oración", dijo el artista en el epílogo de su relato.
"Tampoco podían faltar mis nenas, mis legendarias fans que han hecho una vigilia permanente", remató el cantante, uno de los máximos ídolos de la canción argentina. (Télam)
Antes había aclarado: "esto no es una conferencia; quiero dar un mensaje que me veo moralmente obligado a dar", y entonces enumeró una serie de gestos de gratitud.
"Mi primer agradecimiento es a Dios Todopoderoso, a Nuestro Señor Jesucristo y a la Santa Virgen, que me permitieron quedarme un tiempo más con todos ustedes. Gracias, Señor, por todo esto", consignó persignándose.
Luego se refirió con palabras elogiosas al equipo médico que lo trató. "Ellos han estado permanentemente al lado mío sin perder en ningún momento mis estados y quizás por eso se dio esta posibilidad maravillosa de estar hoy en este lugar", indicó.
El artista tampoco olvidó al personal de enfermería del nosocomio, y resaltó que lo atendieron "como a un bebé". "Me cuidaron con devoción y mucha entrega", dijo.
"Mi familia, que no faltó un solo segundo al lado de mi cama, también es parte de este milagro", aseveró Roberto Sánchez.
"Doy gracias a las misas de distintas religiones en las que pidieron por mi salud, que hicieron esas cadenas de oración", dijo el artista en el epílogo de su relato.
"Tampoco podían faltar mis nenas, mis legendarias fans que han hecho una vigilia permanente", remató el cantante, uno de los máximos ídolos de la canción argentina. (Télam)







