Una familia sufrió un violento despertar

Mientras todos dormían, tres desconocidos rompieron una puerta e ingresaron a la vivienda. Luego, comenzaron a elegir qué se llevarían.

07 Enero 2003
Un grupo de delincuentes armados ingresó a casa de Heriberto Alejandro Weyerstal, de 67 años. Luego de reducirlo a él y a su familia, se llevaron gran cantidad de elementos.
El hecho ocurrió en calle Azcuénaga al 2.000, mientras todos dormían. Los tres desconocidos rompieron una puerta e ingresaron. Luego de tomar el control de la situación, comenzaron a elegir qué se llevarían. Entonces escogieron dos televisores, un freezer, un horno, un teléfono, una afeitadora eléctrica y todas las joyas que había en el domicilio. Luego, como aparentemente habían llegado a pie, subieron el botín en el automóvil Volswagen de la víctima y escaparon.

"Dos al hilo"
En la esquina de Inca Garcilaso y Chiclana, en tanto, se vivió un hecho insólito. Dos delincuentes asaltaron, casi al mismo tiempo, a dos ciclistas a los que les quitaron sus rodados. Primero interceptaron a Juan Arias, de 24 años a quien, a punta de pistola, le sacaron la bicicleta. Y cuando estaban por escapar vieron que venía Ariel Alberto Roldán, de 21, en un rodado similar. Antes de que Arias pudiera advertirle lo que estaba pasando, encañonaron a Roldán y también le quitaron la bicicleta.
Finalmente, al taxista Antonio Viscido, de 50 años, lo asaltaron tres delincuentes. Uno de ellos había subido a su Renault 19 en la esquina de López y Planes y Justo de la Vega y le indicó una dirección para que lo llevara. Pero cuando llegaron al domicilio indicado, aparecieron otros dos delincuentes y le quitaron el reloj y la radio del auto, además de su reloj de pulsera y $ 50.

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