"Pescadores dicen que Betty aparece vestida de blanco y les señala hacia el centro de El Cadillal"

Un jubilado dedica 18 horas semanales a recorrer montes para tratar de encontrar a la docente desaparecida hace casi dos años.

SACRIFICIO AL POR MAYOR.. Juan Castillo aseguró que su la búsqueda acabará el día que Betty Argañaraz aparezca. LA GACETA / JOSE NUNO
SACRIFICIO AL POR MAYOR.. Juan Castillo aseguró que su la búsqueda acabará el día que Betty Argañaraz aparezca. LA GACETA / JOSE NUNO
27 Julio 2008
"No voy a negar que al principio comencé a buscarla porque necesito el dinero de la recompensa. Pero con el tiempo, la familia de ella me ganó el corazón. Ahora no pienso parar hasta encontrarla". Las sinceras palabras son de Juan Fabián Castillo, un jubilado que desde hace casi dos años dedica 18 horas de su vida a la búsqueda de Betty Argañaraz, la docente desapareció hace casi dos años. En opinión de la Justicia, la mujer fue asesinada y su cuerpo, arrojado en algún lugar de la provincia.
Castillo, en su humilde vivienda, habló por primera vez sobre la tarea que desarrolla en el mayor de los silencios. La que sigue es la transcripción de la entrevista que le concedió a LA GACETA.

- ¿Por qué decidió buscar a Betty?
- Todo comenzó con la muerte de mi esposa en marzo de 2006. Para no quedarme solo en mi casa, dos meses después comencé a caminar, para probar cómo estaba. Me había jubilado en 1999 porque tenía problemas de hipertensión y no sabía si iba a poder caminar por los cerros, como cuando era joven y salía a cazar.

- ¿Y entonces?
- Un día me enteré de que había $ 150.000 de recompensa y les pregunté a mis hijos si les parecía mal que la buscara. Les dije que, si llegaba a encontrarla, ese dinero nos ayudaría a todos. Así empecé. Con el tiempo también pensé que lo hacía por mi esposa, que se murió porque un cáncer de páncreas la consumió en 20 días. Ella, como Betty, era docente.

- ¿Por dónde comenzó?
- El primer lugar fue San Javier en setiembre de 2006 y después me fui moviendo por otros lugares, especialmente la zona de El Cadillal, donde se supone que ella podría estar

- ¿Tiene algún plan para realizar esta tarea?
- En principio salgo dos veces por semana. Generalmente los viernes, cuando me quedo solo porque mis hijos regresan a la noche a la casa, y los sábados o los lunes. Cada jornada de caminata dura aproximadamente nueve horas.

- ¿Cuenta con algún equipo?
- Me preparé un equipo especial. En una mochila llevo un gancho para romper las bolsas queme resultan sospechosas; una soga con otro gancho para alcanzar los objetos que están más lejos; una azada de jardinería, para cavar si hace falta; una linterna, un largavista y una revista del cuerpo humano que me sirve para comparar los huesos que encuentro.

- ¿Cómo realiza la búsqueda?
- Voy caminando y recorro todas las alcantarillas o los lugares donde pueden haber arrojado algo. Cuando veo alguna bolsa cerrada, la abro con el gancho y observo qué hay adentro. Excavo cuando descubro algún lugar con tierra removida. ¡Vi cada cosa!

- ¿Encontró algo?
- Sí. En la zona de El Cadillal encontré un espejo retrovisor y algunos huesos que parecían de humanos. Los recogí y se los llevé al comisario (Miguel) Gómez de la División Homicidios. El recibe lo que le llevo y les pide a los peritos que lo analicen. Después me avisan los resultados.

- ¿Qué tipo de relación mantiene con la Policía?
- Excelente. Gómez y (Hugo) Cabezas siempre están en contacto conmigo. Me atienden sin importar la hora ni el momento. No sé si la fiscala (Adriana) Giannoni sabe lo que estoy haciendo, porque con ella nunca hablé.

- ¿Y con la familia de Betty?
- Ellos saben perfectamente lo que hago. Es más, siempre estamos en contacto, porque la señora Liliana (Argañaraz) siempre me avisa los datos que ella recibe. Me da esa información y salgo a buscar.

- ¿Dónde piensa que arrojaron el cuerpo?
- Creo que en la zona de El Cadillal. Además de ser un lugar que las acusadas conocían muy bien, recibí algunas informaciones que me hicieron pensar que esa posibilidad no es tan descabellada.

- ¿A qué se refiere?
- Los lugareños y algunos remiseros me contaron que varios pescadores que van a la zona que está por el sector del embudo dicen que se les aparece la mujer vestida de blanco que les señala el centro del dique. Todos dicen que es una señal de la maestra. Por eso me compré un largavista, para observar si en el espejo de agua flota algo.

- ¿Le gustaría recorrer otros lugares?
- Por supuesto. Me gustaría recorrer el sur de la provincia. Y después el este. Pero lamentablemente, los pasajes hacia esos lugares son más costosos y con la jubilación que percibo no me alcanza para asumir esos gastos. En la zona de El Saladillo descubrí que en una loma hay una cruz. Ese es otro de los lugares a los que quiero llegar.

- ¿Piensa que los acusados fueron los autores del hecho?
- No puedo decir que ellos fueron los que hicieron todo esto. Para eso está la Justicia. Sí les puedo decir otras cosas.

- ¿Qué les diría?
- Que no tienen que temerle a la Justicia de este mundo. Ellas, a pesar de que están en prisión, tienen comida y una cama para dormir. Deben pensar que en algún momento deberán responderle a la justicia divina, como ocurrió con Caín después de que mató a Abel. Tienen que reflexionar que, si fueron ellas, deberían decir dónde arrojaron el cuerpo. Con ese gesto aliviarían mucho su culpa, tanto en la Tierra como en el Cielo.

Preparador de boxeadores
Juan Castillo no olvida que durante varios años ayudó a preparar boxeadores. "Por mi resistencia física, varios pidieron que les hiciera de sparring", relató emocionado. Uno de ellos fue Manuel Puchetta. "Con ?El Bombardero? trabajé bastante hasta que ganó su único título. Después se olvidó de mí y ni siquiera me invitó a comer un asado", disparó.

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