Una profesional obsesiva

Adiós a María Angélica Robledo. Punto de vista por Norah Castaldo, actriz.

25 Julio 2008
La primera vez que trabajé con ella fue en 1969, en la obra "La Malquerida". A partir de allí trabamos una hermosa amistad que se extendió durante muchos años, porque era muy compañera y le gustaba mucho compartir gratos momentos. "Sortilegio de amor" nos volvió a reunir en el escenario, además de otros proyectos que realizamos con grupos independientes. María Angélica era una profesional obsesiva, perfeccionista y muy inteligente. Además, tenía una gran disciplina. Era de la vieja escuela, como decíamos, y quería que la función 14 sea mejor que la primera. Creo que tenía una solvencia artística que no era común en el medio.

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