Este aterrador e invisible asesino no puede ser evitado. Allí es cuando Elliot empieza a entender la verdadera naturaleza de lo que está acechando ahí fuera y lo que ha desatado esa fuerza que amenaza el futuro de la humanidad, cuando descubre un atisbo de esperanza creyendo que su familia quizás pueda librarse de lo que está ocurriendo.
Todo se inició en el Central Park, en Nueva York. Imprevistamente la gente comienza a portarse de manera extraña y a suicidarse en masa. Los primeros reportes temen que se trate de una toxina liberada por terroristas que bloquea el componente químico de la mente que mantiene la autopreservación del ser humano. Pero la plaga se extiende por doquier y parece imparable. Este es el argumento principal de "El fin de los tiempos", la nueva película del director de "Sexto sentido" y de "La aldea", M. Night Shyamalan.
La génesis del filme
La idea del filme le llegó a Shyamalan mientras manejaba por la campiña de Nueva Jersey, viendo pasar un mundo exuberante y verde a través de su parabrisas. "Iba camino a Nueva York. Eera un día hermoso y los árboles colgaban encima de la autopista, y de repente pensé: ?¿qué pasaría si un día la naturaleza nos diera la espalda?? En ese momento, toda la estructura de la historia para ?El fin de los tiempos? me vino a la cabeza de manera instantánea y los personajes repentinamente se delinearon por completo. Fue un gran sentimiento porque las películas siempre se vuelven mucho más accesibles cuando el elemento predominante es la estructura", recordó el director.
Incluso desde esos primeros momentos de inspiración, antes de que una sola palabra fuera escrita, Shyamalan también sabía que quería un estilo muy específico para este filme. "Supe que quería hacer una película que fuera electrizante, impecable y dinámica", agregó. El tratamiento inicial del guión de Shyamalan ya era bastante intenso, pero cuando la Fox pasó a formar parte del proyecto, el estudio sugirió que Shyamalan llevara todavía más allá la historia; que la abordara como una película para adultos y la llevara a extremos de tensión y terror a los que todavía no se había aventurado el cineasta. Shyamalan estaba sorprendido, pero emocionado, con la libertad que esta sugerencia trajo consigo. "Cuando pensé en ello, me pareció que ésta era realmente la manera de escribir esta historia, porque ya de por sí era una acerca de tabúes. Digo, si hubiera intentado hacer ?El exorcista? como una película para adolescentes hubiera sido difícil de concebir", acotó el director.







