Ingresaron a una vivienda y robaron más de $ 180.000

Tres ladrones amenazaron a una mujer. Los delincuentes no estaban armados y engañaron a la dueña de casa para que les abriera la puerta. Ningún vecino escuchó nada.

20 Julio 2008
“Disculpe señora, venimos a devolverle unos discos a su hijo”. Habían pasado pocos minutos de las 23 del viernes; la mujer no sospechó nada extraño y abrió la puerta. En ese momento, los “amigos” de su hijo se pusieron violentos: la empujaron, la amenazaron y después revolvieron la casa hasta que encontraron lo que buscaban, una caja fuerte dentro de la cual, según la denuncia, había más de $ 180.000.
El atraco ocurrió en una vivienda ubicada en calle Venezuela al 2.800, en barrio Echeverría. Allí viven Modesto Toro, de 59 años; su esposa, Jesús Rosa Salazar, y su hijo, David Alberto Llocra, de 32. Ninguno de los dos hombres se encontraba en la casa cuando se perpetró el asalto. Los investigadores están seguros de que los ladrones conocían este detalle.
Salazar, luego, les dijo a los policías que había confiado en los desconocidos y que realmente creyó que iban a llevarle algo a su hijo. La mujer -según los investigadores- aseguró que los ladrones no esgrimieron arma alguna, sino que se valieron de su fuerza y de la superioridad numérica para reducirla. Los hombres sabían lo que buscaban y le ordenaron a la mujer que les dijera dónde estaba el dinero de su hijo. Según la denuncia, la plata estaba dentro de una pequeña caja fuerte que los delincuentes se llevaron. El robo duró menos de 10 minutos; presumiblemente los delincuentes se movilizaban en un automóvil que habían dejado estacionado a la entrada de la casa. Los vecinos sólo se enteraron de lo sucedido luego de que los asaltantes escaparon y Salazar comenzó a gritar pidiendo ayuda. Toro estaba comiendo en compañía de algunos amigos cuando recibió un llamado: era su cuñado que le informaba lo que había sucedido. Luego llegó a la casa Llocra. Según la Policía, el muchacho sostuvo que el dinero era parte del pago por un juicio contra el Estado en una causa por desaparición de personas durante la la dictadura militar. Ayer LA GACETA intentó hablar con miembros de la familia, pero ellos prefirieron no hacer declaraciones. Los vecinos aseguran que nadie se dio cuenta de lo que estaba pasando dentro de la casa. “No hubo gritos, ni ruidos extraños. Pienso que los ladrones sabían que estaba ese dinero en la vivienda. Seguro que fue una ‘entregada’, pero eso lo tiene que investigar la Policía”, comentó Martín Pérez. Diego Guelar indicó que se asustó cuando vio movimiento de policías tras el robo. “No entendía qué había pasado hasta que me contaron. De todas formas, por aquí hay muchos asaltos, así que mucho no me sorprende”, dijo.
La investigación es supervisada por la fiscala María de las Mercedes Carrizo.

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