Un cártel mexicano fabricaba éxtasis en una casa quinta de Buenos Aires para llevar a su país
La Policía descubrió un laboratorio y detuvo a diez personas, entre ellas un argentino, en una zona exclusiva de Ingeniero Maschwitz. En la casona había precursores, dinero, autos, un arma y documentación. La diferencia de costos los beneficiaba. Producción.
19 Julio 2008 Seguir en 
BUENOS AIRES.- La Policía Bonaerense desarticuló ayer un laboratorio clandestino de producción de éxtasis y otras drogas sintéticas que funcionaba en una casa quinta de la localidad bonaerense de Ingeniero Maschwitz, donde se detuvo a diez individuos; nueve de ellos, de nacionalidad mexicana, y el restante, argentino.
El procedimiento fue realizado por personal de la Delegación Zárate-Campana de la Superintendencia de Investigaciones del Tráfico de Drogas Ilícitas en una casa quinta situada en la calle Echeverría, entre Quemes y Las Retamas, donde se secuestró elementos para elaborar éxtasis, metanfetamina y efedrina, casi 60 mil dólares y 1.500 pesos mexicanos (equivalente a 146 dólares). El comisionado Honorio Rodríguez, jefe del operativo, destacó que se trató del primer procedimiento en el país, en el que se descubre un laboratorio para la elaboración de éxtasis y otras drogas sintéticas ilegales, y uno de los primeros de Sudamérica.
Los investigadores sospechan que la droga iba a ser llevada de contrabando a México o a Europa, camuflada en suelas de zapatillas, ya que se halló en la vivienda una gran cantidad de ese calzado impregnado con una sustancia diluida correspondiente a un nuevo tipo de anfetamina.
Los diez detenidos fueron atrapados en la finca; también se realizaron otros tres operativos, dos en San Isidro y uno en Vicente López. La casa había sido adquirida recientemente. Cuando ingresó la Policía, se encontró con que carecía de mobiliario y todos los ambientes eran utilizados sólo para elaborar las drogas. Los investigadores encontraron a los narcos en pleno proceso de fabricación. El argentino detenido es un hombre de 61 años; los nueve mexicanos tienen entre 25 y 43 años, y son todos oriundos de la ciudad de León, provincia de Guanajuato.
En la vivienda se halló 20 kilos de una sustancia que inicialmente se indicó que se trataba de cocaína, pero luego se confirmó que en realidad eran cristales de distinta granulometría en colores, que van desde el ámbar al blanco transparente, y aptos para producir 200.000 pastillas de metanfetamina de 10 miligramos cada una. En los distintos allanamientos se encontró una pistola calibre 9 milímetros, documentación, tres automóviles, ocho equipos de comunicación y otros elementos de prueba.
Los secuestros
Entre los elementos utilizados como precursores fueron hallados cinco bidones con acetona, otros dos con metanol de 20 litros, igual cantidad con ácido sulfúrico, 36 frascos de un litro cada uno de metanol y otros tres con alcohol etílico. También se encontró cuatro tarros vacíos con etiquetas que identificaban el cloruro de efedrina; ocho recipientes con thinner, 36 paquetes con estopa, dos rollos industriales con soportes de papel tisú, 14 garrafas acondicionadas de gas de distintos tamaños, con su sistema modificado por una doble llave de seguridad, y una manguera conectada a baldes con sustancias líquidas y cristales. También había dos amoladoras industriales, tres anafes portátiles, ocho espátulas de metal, cinco ventiladores, 24 embudos plásticos de distintos tamaños y formas, 30 jarras del mismo material con tapas, seis estufas eléctricas, una prensa y diez moldes de hierro y acero. Además, secuestraron tres reflectores de dos piezas y portátiles de 220 voltios, 16 cajas con rollos de filme adhesivo, igual cantidad de balanzas digitales con soporte de distinto peso, 27 ollas de acero de varios tamaños, diez máscaras protectoras, tres escurridores y un horno tipo familiar. Los detenidos quedaron a disposición del juez federal de Zárate-Campana Federico Faggionato Márquez, en el marco de una causa por infracción a la ley de drogas 23.737.
Los acusados fueron apresados en la quinta "El Rodeo", de unos 250 metros cuadrados cubiertos, con quincho y pileta de natación, ubicada a 45 kilómetros de la Capital Federal. La vivienda tiene 10 habitaciones. Esa finca, ubicada en una zona de casas de fin de semana, pertenece al único argentino detenido.
La metanfetamina tiene entre sus precursores la efedrina, una sustancia que en Argentina cuesta entre 2.000 y 3.000 pesos el kilo y en México unos 10.000 dólares, motivo por el cual se cree que la banda decidió instalarse en el país para abaratar considerablemente los costos. Se desconoce, además, si una parte del producto iba a ser destinado al consumo en nuestro país. (DyN-Télam)
El procedimiento fue realizado por personal de la Delegación Zárate-Campana de la Superintendencia de Investigaciones del Tráfico de Drogas Ilícitas en una casa quinta situada en la calle Echeverría, entre Quemes y Las Retamas, donde se secuestró elementos para elaborar éxtasis, metanfetamina y efedrina, casi 60 mil dólares y 1.500 pesos mexicanos (equivalente a 146 dólares). El comisionado Honorio Rodríguez, jefe del operativo, destacó que se trató del primer procedimiento en el país, en el que se descubre un laboratorio para la elaboración de éxtasis y otras drogas sintéticas ilegales, y uno de los primeros de Sudamérica.
Los investigadores sospechan que la droga iba a ser llevada de contrabando a México o a Europa, camuflada en suelas de zapatillas, ya que se halló en la vivienda una gran cantidad de ese calzado impregnado con una sustancia diluida correspondiente a un nuevo tipo de anfetamina.
Los diez detenidos fueron atrapados en la finca; también se realizaron otros tres operativos, dos en San Isidro y uno en Vicente López. La casa había sido adquirida recientemente. Cuando ingresó la Policía, se encontró con que carecía de mobiliario y todos los ambientes eran utilizados sólo para elaborar las drogas. Los investigadores encontraron a los narcos en pleno proceso de fabricación. El argentino detenido es un hombre de 61 años; los nueve mexicanos tienen entre 25 y 43 años, y son todos oriundos de la ciudad de León, provincia de Guanajuato.
En la vivienda se halló 20 kilos de una sustancia que inicialmente se indicó que se trataba de cocaína, pero luego se confirmó que en realidad eran cristales de distinta granulometría en colores, que van desde el ámbar al blanco transparente, y aptos para producir 200.000 pastillas de metanfetamina de 10 miligramos cada una. En los distintos allanamientos se encontró una pistola calibre 9 milímetros, documentación, tres automóviles, ocho equipos de comunicación y otros elementos de prueba.
Los secuestros
Entre los elementos utilizados como precursores fueron hallados cinco bidones con acetona, otros dos con metanol de 20 litros, igual cantidad con ácido sulfúrico, 36 frascos de un litro cada uno de metanol y otros tres con alcohol etílico. También se encontró cuatro tarros vacíos con etiquetas que identificaban el cloruro de efedrina; ocho recipientes con thinner, 36 paquetes con estopa, dos rollos industriales con soportes de papel tisú, 14 garrafas acondicionadas de gas de distintos tamaños, con su sistema modificado por una doble llave de seguridad, y una manguera conectada a baldes con sustancias líquidas y cristales. También había dos amoladoras industriales, tres anafes portátiles, ocho espátulas de metal, cinco ventiladores, 24 embudos plásticos de distintos tamaños y formas, 30 jarras del mismo material con tapas, seis estufas eléctricas, una prensa y diez moldes de hierro y acero. Además, secuestraron tres reflectores de dos piezas y portátiles de 220 voltios, 16 cajas con rollos de filme adhesivo, igual cantidad de balanzas digitales con soporte de distinto peso, 27 ollas de acero de varios tamaños, diez máscaras protectoras, tres escurridores y un horno tipo familiar. Los detenidos quedaron a disposición del juez federal de Zárate-Campana Federico Faggionato Márquez, en el marco de una causa por infracción a la ley de drogas 23.737.
Los acusados fueron apresados en la quinta "El Rodeo", de unos 250 metros cuadrados cubiertos, con quincho y pileta de natación, ubicada a 45 kilómetros de la Capital Federal. La vivienda tiene 10 habitaciones. Esa finca, ubicada en una zona de casas de fin de semana, pertenece al único argentino detenido.
La metanfetamina tiene entre sus precursores la efedrina, una sustancia que en Argentina cuesta entre 2.000 y 3.000 pesos el kilo y en México unos 10.000 dólares, motivo por el cual se cree que la banda decidió instalarse en el país para abaratar considerablemente los costos. Se desconoce, además, si una parte del producto iba a ser destinado al consumo en nuestro país. (DyN-Télam)
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