No reconocieron al acusado de las violaciones

El sospechoso permanecerá detenido hasta que se concrete en Buenos Aires una comparación genética ordenada por la Justicia. La madre de una de las víctimas dijo que el imputado es parecido al pervertido, pero que la tez de este es más oscura.

CONCILIABULO. La madre y una de las hermanas del acusado dialogan con su abogada, Geraldine Salazar. LA GACETA / ANALIA JARAMILLO
CONCILIABULO. La madre y una de las hermanas del acusado dialogan con su abogada, Geraldine Salazar. LA GACETA / ANALIA JARAMILLO
19 Julio 2008
"Yo nunca me voy a olvidar de su cara. Desde que supe que él había sido lo tengo presente siempre, y no es ninguno de los señores que están aquí". Conmovida, pero segura, la madre de una de las nenas de siete años que fue atacada por el violador serial negó que el hombre detenido el martes en la ampliación del barrio Gráfico sea el culpable. Esto alivió un poco la situación del sospechoso, quien, de todos modos, aún no recuperará su libertad.
Quienes quedaron preocupados por el resultado de la medida fueron los investigadores, ya que ahora crecen las certezas respecto de que el violador serial aún está libre y puede atacar en cualquier momento.
La mujer había sido convocada por la fiscala María de las Mercedes Carrizo, quien investiga dos de los ataques del violador serial. El detenido, un cartonero de 30 años, fue colocado junto a otros hombres de contextura física similar a la suya y luego, a través de un vidrio polarizado, todos fueron expuestos a la vista de la mujer, que no podía ser observada por ellos. Ella se concentró y miró a cada uno de ellos. Luego de algunos minutos de silencio negó con la cabeza. "No está aquí", dijo. Los investigadores, como siempre en estos casos, le pidieron que mirara nuevamente, pero ella insistió en que el violador no estaba entre esos hombres, luego de lo cual la fiscala decidió dar por terminada la medida. Luego la mujer dio mayores especificaciones. Reconoció que en general la contextura física del cartonero y la del violador serial son similares. Ambos son robustos y de aproximadamente 1,70 metro de altura. Pero afirmó que el agresor tenía un corte de cabello tipo comando, mientras que el cartonero "tiene el pelo más ralo" y señaló que la mayor diferencia está en el color de la piel. "Es mucho más blanco que este señor", advirtió.
El testimonio de la madre de la menor es clave, porque tuvo oportunidad de conversar con el violador serial minutos antes del ataque. El depravado se acercó a su casa interesado en conseguir un carrito para acarrear cartones y botellas. "Yo le dije que no tenía, y después, delante de mí, le preguntó a mi vecino. En ese momento salió mi hija y yo la mandé a hacer una compra. Seguramente él la vio y después la secuestró", relató la mujer al declarar. El ataque se produjo el 25 de marzo. La violación se concretó en un cañaveral de Los Chañaritos, el mismo lugar donde el pervertido atacó a otras dos nenas.
El violador se moviliza indistintamente en moto o en bicicleta. El día que atacó a la hija de la testigo manejaba un ciclomotor. Amenazó a la criatura con un cuchillo, le ató las manos y así la condujo hasta el cañaveral. Luego la llevó de regreso hasta inmediaciones de su casa. El testimonio de la menor coincidió con el de las otras víctimas en que el hombre llevaba una mochila. En el interior el hombre suele cargar una botella de agua, una toalla y sogas.
La Policía detuvo al cartonero luego de que un vecino dio información sobre él: dijo que el hombre se parecía a los retratos hablados confeccionados por la Policía y tiene en un brazo una cicatriz similar a la descripta por las víctimas. Los familiares del cartonero, cuando hablaron con LA GACETA el miércoles, indicaron que todo había sido planeado por un vecino, que era quien había aportado el dato falso. "El es inocente. Vamos a ver qué nos dicen si lo tienen que dejar en libertad", se quejó el padre del sospechoso. Ayer, la defensora Geraldine Salazar dijo que pedirá el cese de prisión para su defendido. "No lo reconocieron. No es él", dijo la abogada luego de hablar con la madre y con una de las hermanas del imputado en los pasillos de la sede del fuero penal, en avenida Sarmiento al 400.
El lunes, en presencia de Salazar, el hombre será sometido a una extracción de sangre y de cabellos, y se le tomará una muestra de saliva. Con esto se hará una comparación con el perfil genético del violador, obtenido de muestras de semen y de pelos que fueron secuestrados tras los ataques sexuales. Esta pericia es clave. Si los ADN no coinciden, el cartonero será puesto en libertad. Se estima que los resultados del análisis se conocerán en 10 días.
En tanto, los investigadores siguen buscando. Si el detenido no es el violador serial, significa que el pervertido sigue suelto y que, según afirmaron los especialistas que analizaron su conducta, las posibilidades de un nueva agresión contra una menor son muchas.

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